ChatGPT se ha convertido para muchos en una herramienta muy útil que usan casi a diario. Algunos la utilizan para trabajos académicos, tareas laborales e incluso como consejero sentimental, llegando a compartir sus conversaciones de WhatsApp. Sin embargo, pocos saben que algunos de sus chats estaban apareciendo en los resultados de búsqueda de Google. Ahora, la empresa de inteligencia artificial (IA) trabaja para corregirlo.
El pasado miércoles 30 de julio de 2025, Fast Company reveló que había miles de conversaciones de ChatGPT expuestas en Google. Según la información del artículo, la información indexada no incluía nombres que permitiesen identificar a los usuarios directamente, pero sí que se compartieron algunos detalles personales, como descripciones específicas relacionadas con amigos o familiares. En la noticia, el medio de comunicación mencionó que había chats en los que los internautas confesaban a la IA de su consumo de drogas, hablaban de su vida sexual, o se desahogaban con asuntos sobre la salud mental y experiencias traumáticas.
¿Por qué los chats se compartían en Google?
El director de ciberseguridad de OpenAI, Dane Stuckey (@cryps1s), explicó en un post de X (red social antes conocida como Twitter) que los chats expuestos eran de usuarios que habían decidido indexarlos al hacer clic en compartir. Los usuarios debían no solo darle a dicha función, sino también marcar una casilla que indicaba que la conversación que compartiría con los motores de abajo. Tal y como señaló en la publicación el 1 de agosto, era «un experimento de corta duración» que tenía como objetivo ayudar a las personas a «descubrir conversaciones útiles».
En las imágenes compartidas se ve que, cuando los usuarios pulsaban la opción de «Compartir», había una casilla para «Hacer que este chat sea visible». Debajo, en letra pequeña, la plataforma advertía que el chat podía aparecer en los resultados de búsqueda de Internet. No obstante, algunos internautas solo leerían lo primero y, por error, podían marcar dicha función pensando que era la forma en la que la conversación generada por IA se hacía visible para las personas con las que decidiesen compartirla.
En un principio, un portavoz de la compañía defendió que la etiqueta era lo «suficientemente clara». Sin embargo, el revuelo generado tras el artículo de Fast Company ha terminado con la eliminación de la funcionalidad. Stuckey terminó reconociendo que esta función «generaba demasiadas oportunidades para que las personas compartieran accidentalmente cosas que no querían». Es por eso que la borraron y estos días han estado trabajando para eliminar también el contenido indexado en Google y otros motores de búsqueda.
«La seguridad y la privacidad son de suma importancia para nosotros, y seguiremos trabajando para reflejar eso al máximo en nuestros productos y funciones», concluye Stuckey.
Google echa la culpa a OpenAI
Por su parte, Google se desentiende de la visualización de los chats en los resultados de búsqueda. En un artículo de Ars Technica, un portavoz explicó que OpenAI era totalmente responsable: «Ni Google ni ningún otro motor de búsqueda controla qué páginas se publican en la web». Según su respuesta, los editores de estas páginas son quienes tienen «control total sobre si son indexadas por los motores de búsqueda» o no.
Además, Google ha explicado que es OpenAI la única marca responsable de eliminar los chats indexados, aunque aclaran que hay una herramienta que permite hacerlo rápidamente. No obstante, las páginas no solo están en su motor de búsqueda, sino que las conversaciones se han publicado en otros. Por lo tanto, la empresa de IA tiene que hacer un gran esfuerzo para que desaparezcan de la web. Incluso si se deshacen de su presencia en los buscadores, algún internauta podría haberlo guardado.
