El mercado hipotecario vuelve a poner el foco en el tipo fijo. El 62,3 % de las nuevas hipotecas sobre viviendas ya se firma con un interés fijo, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), frente al 37,7 % que opta por un tipo variable. Y hay una razón evidente detrás de esta preferencia, ya que con el euríbor subiendo y la incertidumbre sobre los tipos de interés, muchos compradores prefieren saber exactamente cuánto pagarán cada mes.
El escenario, además, ha cambiado en cuestión de meses. El euríbor a 12 meses cerró septiembre en el 3,247 %, frente al 2,954 % de agosto y 2,172 % un año antes, según datos del Banco de España. En este contexto, las entidades bancarias siguen ofreciendo hipotecas fijas competitivas, aunque las condiciones para conseguir los tipos más bajos pueden exigir bastante vinculación.
¿Por qué los consumidores prefieren la hipoteca fija?
La principal ventaja es sencilla: la cuota permanece estable durante toda la vida del préstamo, siempre que se trate de una hipoteca fija convencional. No importa que el euríbor suba o baje después de firmar. De hecho, la previsibilidad de la cuota es uno de los principales atractivos de esta modalidad.
En una hipoteca variable ocurre lo contrario. El interés se revisa periódicamente y normalmente está formado por el euríbor más un diferencial. Si el índice sube, la cuota puede aumentar, y si baja, puede reducirse. Hay que tener en cuenta que el euríbor a un año es la referencia más utilizada para revisar este tipo de préstamos.
Actualmente, el euríbor acumula ya 1,075 puntos porcentuales de subida en doce meses, después de tres meses consecutivos de incrementos. Para una familia que necesita ajustar su presupuesto al céntimo, asumir una cuota que ya conocen puede ser más importante que conseguir inicialmente un interés algo inferior. Y eso ayuda a entender el interés que tiene el fijo ahora mismo.
Pero ojo, porque una hipoteca fija no siempre es la opción más barata. Al contratarla, el interés puede ser superior al de una variable en determinados momentos y también existen las hipotecas mixtas, que están ganando protagonismo porque combinan varios años a tipo fijo con un periodo posterior variable.
Qué bancos tienen las mejores hipotecas fijas según los expertos
Las ofertas cambian prácticamente cada mes y comparar únicamente el TIN puede llevar a conclusiones equivocadas. La TAE, las comisiones y, sobre todo, el coste de los productos vinculados pueden modificar considerablemente el precio final.
- Openbank: hipoteca fija al 2,90 % TIN, sin comisión de apertura. Exige domiciliar la nómina/pensión o ingresar al menos 900 €/mes (1.800 € para dos o más titulares) y contratar el seguro de hogar.
- BBVA: hipoteca fija bonificada al 2,85 % TIN, sin comisión de apertura. Requiere domiciliar una nómina de al menos 600 €/mes, contratar un seguro de hogar y otro de protección de pagos que cubra como mínimo la mitad del préstamo.
- Abanca: hipoteca fija MariCarmen al 3,25 % TIN, sin comisión de apertura. Exige domiciliar una nómina de 2.500 €/mes, contratar un seguro de hogar y realizar al menos 36 compras al año con la tarjeta o alcanzar 3.000 € anuales en compras.
Pero la clave también está en entender que un TIN más bajo no implica necesariamente un coste total menor. Un seguro de vida, un seguro de protección de pagos, determinadas tarjetas o la obligación de contratar productos de inversión pueden añadir gastos durante años.
