Se acerca el día en el que presentar la declaración de la Renta es una alegría para muchos, y una tristeza para otros, sobre todo cuando no sabes exactamente si este año te saldrá a pagar, o a devolver, algo que podremos ver en pocos días.
Y es que, antes de abrirse el plazo para poder presentarla, aparecen los datos que la Agencia Tributaria tiene de nosotros, pudiendo así, comprobar, previamente, si este año nos saldrá bien la jugada, o podemos ir preparando el bolsillo.
Fechas clave para la declaración de la Renta
Cada año, los plazos son muy similares, sin embargo, suelen variar en cuanto a fechas concretas, por lo que, pese a que puede que ya estén pensando en ella, no creías que quedaba tan poco, y es que en pocas horas, el día 19 de marzo, ya podremos acceder a los datos fiscales, lo que nos sirve para conocer todo lo que saben de nosotros, y esos movimientos que igual ni recordábamos, como un sorteo de una cafetera que nos tocó en un supermercado y no sabíamos que nos iban a cobrar algo por ella.
Para verlo más claro, este es el resumen de las fechas clave sobre la declaración de la Renta correspondiente a 2025:
- 19 de marzo de 2026 → Consulta de los datos fiscales del ejercicio 2025 en la web o app de la Agencia Tributaria para revisar la información antes de hacer la declaración.
- 8 de abril de 2026 → Inicio de la campaña de la Renta 2025 y comienzo de la presentación por internet.
- 29 de abril de 2026 → Apertura del plazo para pedir cita previa para atención telefónica.
- 6 de mayo de 2026 → Inicio de la presentación de la declaración por teléfono con el servicio “Le Llamamos”.
- 29 de mayo de 2026 → Comienza la solicitud de cita previa para atención presencial.
- 1 de junio de 2026 → Inicio de la presentación presencial en oficinas de la Agencia Tributaria.
- 30 de junio de 2026 → Último día para presentar la declaración.
Además de saber cuándo empieza todo, también es importante tener claro cómo se accede a esa información cuando llegue el momento. Para entrar en los datos fiscales o ver el borrador, la Agencia Tributaria permite hacerlo de varias maneras: con certificado digital, con el sistema Cl@ve o con el número de referencia, que se puede pedir en la propia web introduciendo algunos datos personales (normalmente correspondientes a la última declaración, o alguna cuenta bancaria de la que somos titulares en España).
Una vez dentro, aparece toda la información que Hacienda tiene registrada sobre nosotros durante el año: los ingresos del trabajo, las retenciones que nos han aplicado, posibles intereses del banco o incluso ayudas públicas que hayamos recibido. A veces también aparecen cosas que ni recordábamos, como premios pequeños, subvenciones o movimientos que se notificaron automáticamente, como ya comentamos.
Eso sí, aunque el borrador suele venir bastante completo, siempre deberíamos echarle un vistazo con calma antes de confirmarlo. Hay deducciones o situaciones personales que no siempre se aplican solas, como algunas ayudas autonómicas, cambios familiares o gastos que pueden desgravar en determinados casos, como las hipotecas más antiguas, o incluso la cuota del gimnasio en algunas comunidades.
Por eso, es bueno dedicar unos minutos a revisar los datos fiscales antes de presentar la declaración, pues en la mayoría de los casos, si algo no aparece, seguro que nos beneficia, y no al revés, ya que la gran parte de los gastos que hacen que salga a pagar, estarán metidos.
