Cada siglo, la humanidad tiene una esperanza de vida superior, sin embargo, hay límites, y aunque consigamos que la medicina evite muertes a una temprana edad, el cuerpo dura lo que dura, o eso creíamos, ya que la IA podría decir lo contrario.
Y es que, en una entrevista, Hodak, cofundador de Neuralink habría comentado la posibilidad de que la primera persona que viviría 1000 años ya habría nacido, lo que nos impresiona, y mucho, ya que se va muy lejos de los 100 años que tenemos hoy en día como una gran edad.
Podríamos llegar a vivir 1000 años
La idea de que alguien pueda llegar a vivir siglos no se basa solo en curar más enfermedades o en mejorar los tratamientos médicos. Para algunos investigadores, el cambio real podría venir por otro lado: entender mucho mejor cómo funciona el cerebro humano y cómo conectarlo con la tecnología.
Aquí es donde entran proyectos como los que desarrollan empresas de neurotecnología. Su objetivo inicial es bastante claro: ayudar a personas con problemas neurológicos. Por ejemplo, mediante pequeños implantes en el cerebro que permiten interpretar señales neuronales y convertirlas en órdenes para un ordenador. De esta forma, alguien que no puede moverse podría escribir en una pantalla o controlar un dispositivo simplemente con el pensamiento.
Lo interesante es que algunos expertos creen que esto podría ser solo el principio. Si con el tiempo logramos comprender de verdad cómo funciona la mente, también podríamos encontrar formas de mantenerla activa durante mucho más tiempo. No se trataría únicamente de reparar el cuerpo cuando envejece, sino de pensar en nuevas maneras de prolongar la actividad del cerebro.
Y ahí es donde la conversación se vuelve mucho más futurista. Porque, si en algún momento la tecnología permite integrar de forma más profunda el cerebro con sistemas digitales, el límite de la vida humana podría no depender únicamente del estado del cuerpo. En lugar de luchar constantemente contra el desgaste biológico, la clave podría estar en cómo conservar o extender la mente, algo que suena muy raro actualmente, pero que los científicos lo ven más que posible.
Evidentemente, todo esto está todavía muy lejos de hacerse realidad. Son ideas que hoy se mueven entre la investigación y la especulación. Pero el mero hecho de que científicos y empresas tecnológicas estén trabajando en este tipo de avances hace que predicciones como la de Hodak (que la primera persona que viva mil años podría haber nacido ya) dejen de sonar tan imposibles como hace unas décadas.
Es posible que ninguno de los presentes lleguemos a ver algo ni parecido, pero sí que podríamos vivir avances que nos prolonguen la vida más allá de los 100 años, y que esa barrera, dentro de unas décadas, sea algo muy normal a lo que cualquier ser humano llegue, por lo que tanto la medicina, como la ciencia en general, ayudadas de la IA, podrían cambiar las reglas, y conseguir lo que la naturaleza, por si sola, no puede.
En resumen, hablar de mil años sigue siendo una hipótesis lejana. Pero la velocidad a la que avanzan la biotecnología, la inteligencia artificial y la neurociencia hace que cada vez más científicos se planteen escenarios que antes parecían imposibles. Tal vez el verdadero límite aún esté por descubrir, y en unos siglos se rian de este tipo de noticias, viéndolo como algo normal.
