¿Cuáles son los tipos de corriente que usan los coches eléctricos?

La corriente de carga de los coches eléctricos es uno de los aspectos que más importan sobre el vehículo, puesto que de ella depende que éste tenga una velocidad u otra, así como que obviamente funcione de una manera más correcta y ‘saludable’ para el mismo. En la actualidad contamos con diferentes tipos que son los que hacen y permiten que los electrificados dispongan de una energía eléctrica más acorde con sus características.

Los eléctricos se alimentan de una u otra corriente

La acción de poner un coche a cargar se está convirtiendo cada vez en algo más común; el público ya no se sorprende tanto como antes, y ya no se vuelve a mirar cómo carga uno de estos vehículos impulsados por baterías. Sin embargo, lo cierto, es que el proceso no se reduce únicamente a elegir ahora un enchufe en vez de las distintas mangueras del surtidor que teníamos con los tradicionales de combustión…

Sino que se abre todo un abanico de funcionalidades. Entre ellos, los tipos de corriente que utilizan los coches eléctricos. Como tal, la energía eléctrica que proviene de la red de suministro es siempre corriente alterna (CA). Sin embargo, las baterías, como la de estos automóviles de nueva generación, solo pueden almacenar energía en forma de corriente continua (CC).

Es por eso que la mayoría de los dispositivos electrónicos tienen un convertidor o adaptador integrado en el propio enchufe. Es posible que no nos demos cuenta (de hecho, es más que probable que no nos hayamos percatado), pero cada vez que nos disponemos a cargar un dispositivo en nuestros días, como el móvil, en realidad, el enchufe está convirtiendo la alimentación. Y en lo que tiene que ver con la corriente de los eléctricos, también.

Cómo son

Como tal, a la hora de realizar la carga encontramos tres diferenciadores: la potencia, la energía y la intensidad de corriente. La primera es la que se mide en kilovatios (kW), mientras que la segunda, la energía, es la que se mide en kilovatios-hora (kWh). Junto a ellas hay otros actores que complementan a los principales, como la tensión o los voltios.

Es ahí donde entra el tercer protagonista (y uno de los más importantes) para efectuar la carga de nuestros coches eléctricos, la corriente. Esta, sin ir más lejos, es la que indica cuántos electrones pasan por segundo. De ahí que, a mayor intensidad, menor tiempo de carga. En su caso, esta viene alineada en tres tipos:

Conectores tipos de corriente coches eléctricos

  • Corriente alterna (CA). También conocida como doméstica, suele ser monofónica y la de carga más lenta, pero también barata según franjas horarias de consumo. Su voltaje es de 230 voltios y la potencia de salida está limitada a 2, 3 o 3,5 kilovatios. Esta es la que puede hacer porque nuestro vehículo tarde entre 6 y 12 horas en cargar.
  • Corriente trifásica. También de ámbito doméstico, por lo general es más potente que la alterna. Su voltaje es de 400 voltios y su potencia de salida de 11 o 22 kilovatios y puede cargar un coche con solo 2 o 3 horas conectado a la red. Esta suele ser la más correcta para coches de elevada potencia.
  • Continua (CC o DC): Es la que usan la mayoría de dispositivos. De todos modos, esta precisa de un convertidor integrado en el cargador de la batería porque la corriente que va a consumir es alterna y debe transformarla al ser distinta. Este sistema es más rápido (eso entre los 22 y los 43 kilovatios) y suele encontrarse en los puntos de recarga públicos y de pago. Puede aumentar hasta los 240 kilovatios, reduciendo a una hora el 80% de carga del vehículo.

A diferentes corrientes, distintos conectores

Al mismo tiempo, y como algo a considerar, es que al recargar mediante corrientes como la continua, en su caso, también tendremos con nosotros los que son los diferentes conectores situados a un lado del automóvil. O lo que es lo mismo; a diversas corrientes para nuestros eléctricos, distintos conectores.

Estos son principalmente el CHAdeMO, el CCS Combo o el SAE J1772, este preparado para la CC. Para el último, el de corriente continua, que es de carga rápida, su intensidad de corriente (hasta los 400A) y su potencia máxima (240 kW), hace porque sus instalaciones sean de gran tamaño y bastante caras.

Si bien una vez que la potencia llega a las ruedas ambos sistemas de propulsión funcionan igual, para lograr que eso ocurra los elementos mecánicos son completamente diferentes, como hemos visto. Sobre ello, comúnmente las marcas y fabricantes a las que nos dirijamos informan de las que tienden a usar cada uno de los vehículos, aunque siempre está bien conocerlas de antemano.

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