Intercambios de baterías, la alternativa más rápida para cargar un eléctrico

La recarga de un vehículo eléctrico podía estar en una consideración todavía mejor gracias a la propuesta de los intercambios de baterías. Una solución, procedente de China, que se muestra como el método alternativo más rápido a la carga convencional que tenemos hoy en día. Más allá de una mejor eficiencia, trae varias ventajas. Entre ellas su tiempo reducido. Pero, ¿cómo son? ¿Cuándo su uso será viable?

Cambiar las baterías de un coche como si sustituyeras las pilas de un mando a distancia. Este es, a grandes rasgos, el principio del sistema de intercambios de baterías para el eléctrico que están implementando algunas marcas automovilísticas chinas. El principal impulsor es Nio, rival de Tesla. Pero, gracias a su favorable método, otras como Geely también se han sumado.

La apuesta es de Nio y el proceso dura 3 minutos

Este es un procedimiento que permite a los coches eléctricos montar rápidamente una batería cargada y continuar el viaje sin tener que esperar por recargar. Esto da pie a uno de los grandes retos que tiene en la actualidad la movilidad eléctrica, como es el de reducir los tiempos de carga.

Sí, generalmente no hay proceso de carga común, sino más bien la ya colocación de la batería completa. Desarrollada por el fabricante de Nio, es una apuesta por la recién entrada al mercado eléctrico, donde se centran de lleno en las que son las estaciones de intercambio de baterías que expandirá paulatinamente por Europa.

El sistema comienza alineando el coche y asegurándolo en un punto exacto. A partir de ahí el banco de trabajo automatizado es capaz de retirar la batería agotada del suelo del vehículo y sustituirla por otra completamente cargada en un proceso de aproximadamente tres minutos. El mismo se basa en una plataforma móvil controlada por un operario, que será la encargada posteriormente de retirar del coche la batería agotada.

Prevén llegar a las 4.000 estaciones en 2025

En esas, la de Nio se ha hecho un lugar muy considerado en el segmento por sus modelos futuristas y prestacionales. Uno de ellos es su ES8, el electrificado más sobresaliente de la firma. A raíz de él, se hizo porque el pasado mes de abril lanzaran su Power Swap Station 2.0. Esta es la primera estación de intercambios de baterías producida en masa del mundo.

2025 intercambio baterías eléctrico Nio

El plan de la china es poner en marcha cuatro estaciones de intercambio de baterías a finales de 2022 en Noruega, y a medida que se extienda por Europa ir ampliando la red, hasta llegar a las 4.000 en el año 2025. Cada una de estas Power Swap Station 2.0 tiene 239 sensores y cuatro sistemas de computación.

En el mismo tiempo que se tardaría en llenar un depósito de gasolina, es posible conseguir una autonomía semejante de más de 400 kilómetros, al tiempo que es capaz de completar hasta 312 cambios de batería por día. Una parte importante del proceso, tanto de Nio como de su principal competidora en el mercado chino, la mencionada Geely, es que también ofrece la posibilidad de tener la unidad en régimen de alquiler o leasing. A esto, el fabricante llama servicio BaaS (Battery as a Service, batería como servicio). Esto les permite ir actualizando su batería conforme la tecnología va mejorando y el precio final del coche se va reduciendo.

Una marca en expansión

Aparte de Nio o Geely, para este sistema de intercambios de baterías hacia el coche eléctrico también está Ample. Esta es una empresa emergente de San Francisco, California, que está realizando el proceso de los Nissan Leaf con modificaciones. La idea ya surgió años atrás con Renault de la mano de Better Place, pero nunca dio resultado.

En lo referido a la marca del país asiático, sobre todo en el caso de Nio, la más conocida y principal oponente a firmas como la de Tesla, es que su mercado va en continuo crecimiento. Y no solo en China, también fuera. Porque, según ls cifras que maneja, ha vendido hasta el momento 120.000 vehículos.

En los dos últimos meses entregó unas 8.000 unidades y en el segundo trimestre incrementó sus ventas un 112% interanual, al sumar 21.896 vehículos vendidos. La compañía nació en Shanghái, pero con los años ha ganado presencia en los grandes hubs tecnológicos mundiales, como Silicon Valley, cerca de las oficinas de Tesla, Múnich y Londres. Su oferta se dirige a consumidores más jóvenes y expertos en tecnología que aprecian su avanzado equipamiento.