10 minutos, el objetivo de los fabricantes para recargar los eléctricos

Los tiempos para recargar los coches eléctricos siguen siendo una de las taras más importantes a la hora de decantarse por ellos. Por tanto, y en un ejercicio para su maximización, son los fabricantes y las marcas las que ya planean nuevos métodos con los que harán porque la técnica se reduzca desde los nuevos modelos. Dentro de cinco años, será posible recargar una batería de gran capacidad en carretera en menos de 10 minutos.

Los tiempos de recarga son su gran escollo

Si bien la tecnología ha avanzado mucho en los últimos años, los coches eléctricos todavía tienen que superar algunos obstáculos para poder convertirse en la opción mayoritaria y desterrar a los vehículos con motor de combustión. Uno de sus aspectos más a profundizar es la lentitud a la hora de recargar la batería. Este es uno de los principales problemas a los que hay que hacer frente, pero parece que hay solución.

En el sentido más estricto, bien es sabido que la movilidad eléctrica está acaparando y conquistando las ciudades de la mano de los diferentes vehículos electrificados. Esto es gracias a las numerosas ventajas que ofrecen, entre ellas el beneficio medioambiental y el ahorro. Sin embargo, también es verdad que hay un gran escollo que está ralentizando en buena parte que los usuarios se dirijan a ellos. Y es la manera en el tiempo de recargar estos coches eléctricos.

Sí, es cierto que actualmente contamos con una serie de conceptos relacionados que están haciendo porque el proceso actúe de una manera más rápida. Esto es gracias a las estaciones y a los distintos modos de carga que se van encontrando y ampliando poco a poco en nuestro país. Aún así, las marcas y fabricantes buscan por crear sus propias tecnologías para ofrecer unas duraciones similares a las que poder acercarse con los automóviles de gasolina.

Buscan aproximarse a los de llenado de combustible

Para que el desarrollo de la movilidad eléctrica sea una realidad, lo fundamental no sólo es disponer de una completa red de infraestructuras de carga que cubran las distintas carreteras del país. Sino también se precisa que el proceso de carga de las baterías de cada coche que lo utilice se agilice lo más posible. Esto permitirá a los usuarios continuar sus viajes demorándoles lo menos posible.

Reducción tiempos recargar eléctricos

El voltaje y la corriente son los dos factores clave que determinan la eficiencia de una carga. Por lo tanto, el método para acelerar el proceso a la hora de recargar estos vehículos eléctricos no es más que aumentar el voltaje, la corriente o ambas cosas. Sin embargo, la elevada cantidad de uno y de otro aumentan la temperatura de la batería. Eso, por su propia composición, acaba causando daños, y con el tiempo reducirá la vida útil. En conjunto, tendremos un coche con un tren motriz cuya seguridad queda en entredicho.

Es por esto que marcas como Hyundai, Mercedes, Porsche… o la propia Tesla, están haciendo continuos ejercicios para que sus coches más nuevos (quienes equipan sistemas eléctricos de 400V) puedan acercarse lo máximo posible a lo poco que se tarda en los de combustión. Esto también viene debido a que una buena parte de las estaciones solo disponen de conexiones de bajo voltaje, lo que interfiere para aportar mayor energía.

En este sentido, hoy ya hay algunas propuestas a modo de mecánicas, como la fabricación de nuevas baterías con tecnología XFC o IOT, y que están haciendo porque esto sea una realidad lo más pronto posible. La industria prevé que esto se cumpla en el próximo lustro y que recargar los eléctricos se consiga en 10 minutos habitualmente.

Los continuos avances permiten ser optimistas

Al respecto, y más allá de que marcas como Porsche hayan optado por la fabricación de sus propias baterías para acelerar este procedimiento, tanto la alemana como el resto se han mantenido muy optimistas para lograr este hecho. Y no por otro motivo que por el continuo avance que se ha hecho en la materia.

De hecho, y si echamos la vista a unos años atrás, veremos que era costumbre el poder recargar estos automóviles eléctricos con tiempos ridículamente bajos. Por ejemplo, el que fuera el coche más relevante hace diez años en este segmento, el Nissan LEAF, entonces apenas podía cargar a 50kW en un cargador rápido. Actualmente, los de nueva generación más modernos son capaces de cargar a un ritmo vertiginoso, con potencias de más de 200kW. Con el transcurso de los años venideros, esto se reducirá drásticamente, y lo hará de la mano de la tecnología de las propias firmas automovilísticas.

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