En época invernal, el hielo se convierte en uno de los peores enemigos de las carreteras españolas. Este fenómeno puede ocasionar numerosos accidentes si no se toman las medidas adecuadas. Por ello, la DGT tiene preparado un plan de contingencia cuando los fenómenos meteorológicos no están a nuestro favor. Si vas a salir de viaje estas navidades por vías con riesgo de escarcha, este es el movimiento que debes evitar a toda costa.
La precaución al volante se acentúa cuando lleguen los meses más fríos del año. En algunas zonas del país, las temperaturas llegan a caer por debajo de los cero grados, aunque este fenómeno suele darse de madrugada. Sin embargo, a primeras horas de la mañana pueden surgir las primeras placas de hielo y es en ese preciso instante cuando tendremos que potenciar nuestra seguridad.
Para mantener el control de nuestro vehículo, será necesario atender a una serie de consejos que promueve la DGT. Pero una de las técnicas que solemos hacer siempre mal puede ocasionar una colisión en cadena.
El gesto que nunca hay que hacer si hay hielo en la calzada
Uno de los efectos que aparecen comúnmente cuando el suelo está resbaladizo son los derrapes. Los neumáticos no se adhieren adecuadamente a la superficie y comienzan a deslizarse de forma completamente desbocada. Lo peor que podemos hacer en esos instantes son maniobras bruscas, pues estaríamos poniendo en peligro nuestra seguridad y la del resto de los conductores.
No pises el freno
En primer lugar, mantén la calma. Perder los nervios podría suponer un desenlace fatal y es lo último que queremos que ocurra. En estas situaciones, es conveniente actuar con cautela y contar con los conocimientos necesarios para salir totalmente ileso.
Una de las acciones que deben borrarse de tu mente es la pisada del freno. Creemos que el sistema de frenado hará que el coche se detenga, pero nada más lejos de la realidad. Lo que conseguirás es que las ruedas se bloqueen sin posibilidad de girar hacia un lado o hacia el otro. Solo harás que el deslizamiento aumente por momentos y termines estampado en el arcén. Tampoco es aconsejable hacer giros excesivos para no perder la tracción de las ruedas.
Por un lado, podrías pensar que el sistema ABS es infalible, pero lo cierto es que con la aparición del hielo tiene sus desventajas. Pese a que funciona como un sistema que modula la presión de frenado hasta 18 veces por segundo, la realidad es que no puede crear adherencia donde no existe.
¿Qué recomienda la DGT?
Muchas veces no podemos intuir si hay hielo en la autovía o en la autopista. Pero, si está nevando, es muy probable que el asfalto se haya congelado. Aquí es cuando tendrás que activar el nivel de alerta, sobre todo si la temperatura extrema desciende por debajo de los 3 grados. Una de las recomendaciones es aminorar la marcha y evitar velocidades altas. Es preciso realizar aceleraciones suaves y mantener un ritmo estable durante el recorrido. Solo así impedirás que el coche patine.
Por otra parte, el organismo autónomo recuerda que la anticipación puede convertirse en uno de nuestros grandes aliados. Se deben sortear superficies que puedan ser previstas como heladas. El hielo aparece con regularidad en zonas de sombra, con alta humedad o en ubicaciones del norte.
Igualmente, cuando empieza a oscurecer es cuando más atención hay que prestar. La noche provoca pérdida de visibilidad constante, así que deberás seguir la proyección del alumbrado para no sufrir daños.
¿Y qué ocurre si he entrado en una zona repleta de hielo? Probablemente, el vehículo comience a perder agarre y este es el momento en el que habrá que emplear las siguientes maniobras:
- Levanta suavemente el pie del acelerador para reducir la velocidad.
- Coge el volante firmemente e intenta mantener la trayectoria.
- No pises el pedal del freno en ningún momento hasta haber recuperado la adherencia.
- No muevas el volante con brusquedad, solo gira cuando lo consideres necesario.
