El invierno ha decidido apretar en el centro de la península justo a mitad de semana. Esta vez no estamos ante una Filomena, pero sí ante un cambio meteorológico lo suficientemente brusco como para que los conductores madrileños deban levantar el pie del acelerador y replanificar sus rutas. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha encendido las alarmas en la Comunidad de Madrid, activando el aviso amarillo por nevadas que afectarán principalmente a la zona de la Sierra.
Y en esta línea, la advertencia es extremar las preocupaciones en carretera.
Desde el sábado pasado, y sobre todo a partir de la jornada de hoy, la situación en las carreteras de montaña ha pasado a ser el foco de atención de los servicios de emergencias madrileños. La combinación de bajas temperaturas y precipitación ha creado el escenario perfecto para que la nieve cuaje, y no solo en las cumbres, sino también en cotas accesibles por carretera. Y aunque cinco centímetros de nieve puedan sonar a poco, hay que reconocer que es una cifra traicionera, ya que es suficiente para perder la adherencia, pero escasa para que el conductor perciba el peligro real y monte las cadenas o se quede en casa.
La recomendación general es minimizar los desplazamientos innecesarios hacia la zona norte, pero si el viaje tiene que hacerse, es importante conocer al detalle el horario de la alerta y las zonas donde el asfalto será realmente peligroso.
Zonas afectadas por la nieve
El aviso amarillo de la AEMET se centra en lugares muy precisos y que todo conductor debe tener en el radar. La alerta está activa desde las 9:00 de la mañana hasta las 21:00 horas de este miércoles, por lo que son doce horas críticas donde la probabilidad de nevada oscila entre el 40 % y el 70 %.
El punto de inflexión se sitúa en los 1.300 metros de altitud. A partir de esta cota, la precipitación caerá en forma de nieve con capacidad de cuajar, y aquí, la AEMET ha señalado que las acumulaciones serán más probables en la mitad occidental de la sierra.
¿Qué significa esto para el tráfico? Que carreteras y puertos de montaña situados en el oeste y noroeste de la región son los puntos calientes. Hablamos de zonas que conectan con puertos como el de los Leones (Guadarrama) o accesos a Navacerrada. En estas vías, los 5 centímetros de espesor previstos pueden formarse con rapidez, y en una carretera de montaña con curvas y pendientes, pueden ser un impedimento insalvable para un vehículo equipado con neumáticos estándar. En la práctica, será mucho más probable que el coche pierda la dirección.
Cuándo no conducir
Y dado que muchos se estarán preguntando si pueden acceder a estos lugares con el coche personal, vamos a explicarte todo lo que necesitas saber. Lo más importante será el equipamiento del vehículo y tener en cuenta las recomendaciones de Emergencias Madrid de extremar la precaución.
Pero hay situaciones donde es mucho mejor evitar el coche:
- Sin equipamiento: Si tu vehículo no monta neumáticos de invierno (con el pictograma de la montaña de tres picos) o no llevas cadenas o no sabes ponerlas, entrar en la zona de aviso por encima de los 1.300 metros es una temeridad. Con 5 cm de nieve, la Guardia Civil de Tráfico suele restringir el paso a vehículos sin cadenas.
- Mientras está nevando: Si la precipitación es intensa, la visibilidad se reduce drásticamente. La nieve aplastada por otros coches se convierte rápidamente en una pasta deslizante o, peor aún, en hielo si la temperatura cae al atardecer.
- Vehículos de tracción trasera: Si conduces un coche de propulsión trasera sin las ayudas electrónicas o neumáticos adecuados, el riesgo de sobreviraje, es decir, que el coche se vaya de atrás en las curvas de la sierra, se multiplica con esa capa de 5 cm.
En caso de tener que coger el coche si o sí, sería conveniente adquirir unas cadenas. Las más recomendables, dado que son universales, son las de cadena de eslabones, aunque tendrás que montarlas una vez antes para saber cómo se instalan a la hora de la verdad.
