¿En qué se diferencian los conectores comunes de los superrápidos?

Aunque los vehículos eléctricos van ganando terreno lentamente frente a los tradicionales de combustión, todavía existe mucho desconocimiento acerca de esta tecnología. Quizá uno de los aspectos que ofrece más dudas son los tipos de conectores para coches eléctricos, que son los que se utilizan para realizar la recarga del automóvil. ¿Pero en qué se diferencian unos de otros?

La búsqueda por estandarizar los conectores de carga

Es cierto. El coche electrificado ya forma parte de nuestro presente y tendrá mucha más presencia de cara al futuro. Pero un cambio tan grande con respecto a los tradicionales vehículos de combustión hace que vayan surgiendo dudas. Una de las principales sucede durante la recarga de estos automóviles.

Esto lo decimos en base a los distintos tipos de conectores como enchufes que podemos hallar para los mismos. De hecho, hay algunos coches eléctricos que disponen de varios conectores disponibles para poder adaptarse a la mayoría de puntos de recarga.

Los conectores eléctricos son necesarios para el uso de los coches eléctricos e híbridos enchufables, pues forman parte del proceso de recarga. Existen diferentes conectores para motos y coches eléctricos. No existe ningún tipo estándar, por lo que cada fabricante ha ido eligiendo el suyo. Sin embargo, con el paso del tiempo la tendencia está siendo estandarizar cada vez más los conectores y los puntos de recarga a través de varios formatos.

También hay que mencionar que dependiendo del que utilice, el vehículo podrá llegar hasta una velocidad de carga. Con todo, cada fabricante suele tener predilección por uno de los diferentes formatos, algo a tener en cuenta si se quiere adquirir un vehículo de estas características. Y en esas, más allá de los distintos modos de carga, encontramos los comunes y los superrápidos.

Cómo son

Y es que, por el momento, la única manera de animar a los usuarios de dar el paso de adquirir vehículos electrificados es asegurar que puedan recargar su vehículo eléctrico, donde y cuando lo necesiten, sin restricciones. Es lo que se conoce como la temida ‘ansiedad del coche eléctrico’, la cual haría por desaparecer de raíz cuando en España se dispusiera de una red de cargadores distribuidos razonablemente por nuestras calles.

Así, hablando de los comunes y superrápidos, estos son dos tipos que hacen porque la carga pueda ser más efectiva, rápida y aprovechable, dependiendo de su caso. En el caso de los primeros se dan varios subtipos. Por poner un ejemplo, los Schuko.

Cómo son conectores coches eléctricos

Un conector Schuko es la toma doméstica que podemos encontrar en los hogares. Es el estándar europeo para la conexión de aparatos eléctricos en baja tensión y corriente monofásica. Se caracteriza por los dos polos principales y un contacto adicional para la toma de tierra. En su caso, están preparados para recibir corrientes de hasta 16 A, pero solo en caso de periodos cortos de tiempo. Lo normal es no sobrepasar los 12 A. ¿Se utilizan estos conectores para coches eléctricos? Sí, pero una recarga completa nos llevará demasiadas horas. También están los de tipo 1, los SAE J1772 o Mennkes, de hasta 44 kW.

Luego se encuentran los conocidos como rápidos o superrápidos que, como su nombre indica, hacen que la actividad sea mucho más veloz y prestacional que los comunes o Schuko. Estos son los ChadeMo, que admiten hasta 50 kW de potencia en corriente continua, o los CCs, que lo hacen hasta 350 kW de potencia.

Los más rápidos ya permiten cargar el 80% en media hora

En cuanto a números, un coche con batería de 40 kWh, recargándose en casa con una potencia de unos 4 kW (algo normal en los hogares) necesitaría 10 horas para pasar de 0 al 100% de su capacidad de almacenamiento. Parece mucho tiempo, pero seguro que nuestro coche pasa incluso más horas parado sin utilizarse.

De ahí que podamos escoger opciones de hasta 350 W. De todos modos, simplemente con los de 125 kWh, un coche con baterías de 60 kWh permitirá recargar el 80% en menos de media hora, lo que se tarda en tomar un café. Y eso equivale a recuperar más de 10 kilómetros de autonomía por minuto.

Así, según los últimos estudios, los usuarios de coches eléctricos realizarán el 50% de las recargas en su casa, el 20% en el lugar de trabajo, el 25% en infraestructuras públicas y el 5% restante en las autopistas cuando salen de viaje. De ahí que sea tan interesante ver esas diferencias que pueden inclinar la balanza hacia un lado más que del otro.

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