Usar bien el aire acondicionado del coche no solo mejora la comodidad en verano: también ayuda a conducir con más seguridad y a reducir el consumo de combustible. La clave no está en ponerlo al máximo nada más entrar, sino en ventilar el habitáculo, ajustar una temperatura razonable y evitar varios errores muy comunes.
La DGT recomienda mantener la temperatura interior del vehículo entre los 21 y los 23 grados para viajar con confort y seguridad. Además, usar el aire acondicionado de forma eficiente puede evitar un gasto innecesario de combustible, especialmente en los primeros minutos, cuando el interior del coche está mucho más caliente.
No obstante, encender el aire acondicionado consume bastante combustible. Según un artículo de Endesa, empresa del sector eléctrico y gasístico, el sistema de enfriamiento del coche gasta entre 0,2 y 1 litro por cada 100 kilómetros. Como ocurre con los splits en casa, el momento en el que más gasta es justo al encenderlo, y es importante que ayudemos al vehículo a bajar la temperatura para que el mecanismo no tenga que esforzarse tanto.
Ventila el coche antes de encender el aire acondicionado
¿Alguna vez te has fijado que dentro del coche suele hacer más calor que fuera en verano? Eso se debe a que el vehículo actúa como un pequeño invernadero: la radiación solar entra a través de los cristales y, al estar cerrado, el calor queda atrapado en el interior. Ventilar el habitáculo siempre es recomendable, pero sobre todo en verano, para ayudar a enfriarlo.
Por eso, es recomendable bajar las ventanillas, como explicaba Juan Carlos García, director técnico de la Asociación de Talleres de Madrid (ASETRA) a Maldita.es. El experto comentaba que, al estar tan caliente el interior del vehículo, el aire acondicionado tiene que esforzarse «mucho más hasta que baje la temperatura». Ventilando el vehículo, «el aire caliente sube y sale al exterior» y quita trabajo para enfriarlo.
Para agilizar el proceso de ventilar el automóvil, hay un truco viral de TikTok muy útil que he puesto en práctica y funciona. Antes de arrancar el coche, lo que tendrás que hacer es abrir una ventana y, después, utilizar la puerta del lado contrario como ‘abanico’. Es decir, si abres la ventanilla trasera izquierda, deberás mover la puerta del asiento del conductor, como si fueses a cerrarla varias veces, pero sin llegar a hacerlo. Este gesto ayuda a expulsar el aire caliente acumulado en el interior del vehículo, permitiendo que el sistema de climatización trabaje con mayor eficiencia desde el primer momento.
@bernideldesguace Como enfriar tu coche en verano ?? @Reciclauto @bernatescolano
Usa una temperatura razonable
Es de vital importancia mantener una temperatura idónea dentro del coche para que no sintamos demasiado frío. En esta ocasión, la DGT afirma que la temperatura más conveniente en el interior del vehículo debe posicionarse entre los 21 y los 23 grados.
Asimismo, el aire acondicionado también es el causante de un consumo exhaustivo de gasolina. Por lo tanto, cuanto más frío regulemos y más cantidad de aire despidamos, el nivel de combustible disminuirá más rápidamente.
Coloca el parasol cuando aparques
Activar el aire acondicionado de tu coche nada más entrar no te servirá de nada si no colocas un parasol cuando sales del mismo. Este consejo es clave para impedir que el calor se apodere de tu vehículo. Según los expertos en seguridad vial, este sistema puede llegar a reducir hasta 11 grados y evitar así que los rayos del sol penetren a través del cristal.
Una vez que tengas puesto el parasol, la siguiente vez que entres será totalmente diferente. Es en ese preciso instante cuando debes pulsar el botón del aire acondicionado para que haga su función de forma más eficiente y rápida.
Aleja las rejillas de los puntos sensibles de tu cuerpo
Otro de los desaciertos que más trascienden durante la conducción por carretera es el mal posicionamiento de las rejillas que despiden el aire frío. Su colocación es crucial para evitar que suframos un malestar significativo mientras conducimos. Por ejemplo, los ojos tienden a resecarse mucho cuando está puesto el aire acondicionado, así que debemos redirigir las salidas de aire hacia otro lugar que no nos provoque molestias.
Al mismo tiempo, tus ocupantes también deben estar a gusto durante el trayecto, así que deberán realizar el mismo procedimiento para que el flujo del aire no sea demasiado desagradable.
El ahorro no es el único motivo por el que deberíamos ventilar el coche. También es conveniente hacerlo por motivos de salud. Y no nos referimos solo a mantener una temperatura adecuada para evitar la fatiga al volante y reducir el riesgo de accidentes, sino a lo que respiramos. Los vehículos están fabricados con materiales sintéticos que, con el calor, liberan compuestos químicos potencialmente nocivos para el ser humano. Cuando la temperatura aumenta en el interior, también lo hace la concentración de compuestos orgánicos volátiles, que puedan dañar nuestra salud, como el benceno, el tolueno, el etilbenceno y el xileno.
