Consejos prácticos al cargar tu coche eléctrico en casa

Tener un coche eléctrico implica tener un punto de carga en casa. Es, quizás, de las claves más dependientes, puesto que, si no tenemos el ambiente para ello, nos servirá de poco tener un vehículo de nueva generación. De esta forma, y gracias a los continuos avances tecnológicos, contamos con varias herramientas que nos facilitarán la tarea. Ahora bien; ¿qué debemos tener en cuenta? ¿cuáles pueden ser las mayores utilidades?

Los dos principales caballos de batalla de los coches eléctricos han sido la autonomía y el tiempo de recarga. Lo primero ya se ha resuelto con las baterías de mayor capacidad, donde algunos fabricantes han optado por alternativas más cómodas, como las de Volkswagen de 58 y 77 kWh, que ofrecen hasta 420 y 549 kilómetros de alcance, respectivamente. Lo segundo está todavía en proceso.

¿Cómo se carga un coche eléctrico?

Y aunque va avanzando con el despliegue de una red de carga pública cada vez más extendida, todavía queda camino por recorrer. Y ahí es donde gana importancia y resulta casi imprescindible contar con una infraestructura de carga fiable y de buen rendimiento en el hogar. Porque será nuestra gasolinera particular para abastecernos de electricidad en menos tiempo que con los enchufes domésticos convencionales.

Es ahí donde viene la pregunta precisa: ¿sabemos cómo se carga un coche eléctrico, bien en casa o fuera? Aunque la operación como tal no guarda ningún secreto, actualmente muy pocos conocen cómo se recarga la batería de un eléctrico, sin saber su funcionalidad expresa. De esta forma, las recargas domésticas están principalmente ideadas para lograr un mejor aprovechamiento del tiempo cuando el vehículo está detenido. Y esto sucede, por lo general, a lo largo de la noche.

De esta forma, cuando vayamos a utilizar el automóvil podremos comprobaremos que sus baterías están cargadas al 100%. Y para ello, los dos métodos principales para recargar un coche eléctrico son mediante un punto de recarga o un enchufe convencional Schuko. Sobre los primeros, son también conocidos como estaciones domésticas.

Qué son los puntos de recarga domésticos

De los 4.343 puntos de recarga totales que existen en España según Electromaps, sólo 360 son domésticos, hecho que va a cambiar en breve dada la gran comodidad que supone recargar las baterías del coche eléctrico en el propio garaje de casa. Así, existen varios tipos de puntos de recarga según el garaje del que disponemos y según su velocidad de carga.

Puntos domésticos carga coche eléctrico en casa

Por lo general, los puntos de recarga domésticos suelen ser de recarga lenta, de 16A y 3,7kW de potencia a pesar de que algunos vehículos admiten hasta 7,2kW. Esto deriva a que la recarga se produce durante toda la noche en las horas donde la energía es menos costosa. Sobre los de pared, son bien vistos como los más accesibles, ya que permiten recargar de forma segura cualquier tipo de coche eléctrico o híbrido enchufable.

Son cargadores que se instalan mediante anclajes en la pared del garaje, ya sea privado o unifamiliar o garaje comunitario. Los cargadores de pared son los que se emplean habitualmente para cargar coches eléctricos e híbridos, por su instalación sencilla, facilidad de uso y su coste económico. Conocidos como Wallbox, según el tipo de garaje que tengamos contaremos con una opción u otra.

  • Plaza de garaje individual en propiedad. En este caso, lo más normal es acoplar el punto de recarga directamente al contador de la red eléctrica de la vivienda. Es el escenario ideal y con menor coste para el propietario. Esta opción requiere contador eléctrico digital.
  • Plaza de garaje comunitaria. Para instalar un punto de recarga para nuestro coche eléctrico en casa desde un garaje comunitario, solo es necesario informar por escrito al presidente.

También está la opción de realizar la conexión desde el cuadro general de mando, consiguiendo así un mayor control sobre el consumo del punto de recarga, aunque la instalación resultará más costosa.

Cargas con enchufes convencionales

Este, y a diferencia de la estación de pared (o Wallbox), podemos cargar nuestro vehículo eléctrico de la manera más convencional. De hecho, todos los automóviles de nueva generación están preparados para cargar en el enchufe Schuko clásico. Los nuevos cables de recarga permiten cargar en Modo 2 evitando picos de tensión y garantizando una recarga segura.

Su mayor distancia es, sin duda, la velocidad de carga. Y es que, en el caso del Schuko, éste cargará a 2,3 kW (10A) y el punto de carga a más, por lo que la recarga será más rápida en este último. Por otro lado, los vehículos eléctricos más recientes también permiten conocer la energía consumida, así como la programación de las recargas.

Aún así, y más allá de un aspecto económico, hoy en día disponer de un enchufe convencional donde cargar el vehículo eléctrico no es tan interesante que ante un Wallbox, especialmente porque, suponiendo que este cuenta con 40 kW de capacidad de batería, podríamos estar hablando de más de 20 horas de recarga. Esto hará que, al acumular tantas horas de recarga, lo único que podemos conseguir es que el funcionamiento del coche comience a empeorar, acortando los ciclos de carga y descarga del coche eléctrico.

Recomendaciones y funcionalidades

A partir de ahí, ya deberemos tener en cuenta una serie de recomendaciones que harán porque cargar tu coche eléctrico en casa sea una operación factible y sencilla, pero también muy práctica para mantener el nivel de tu automóvil. En este proceso influyen factores como la potencia (watios), la tensión (voltios) y la intensidad (amperios), pero también la batería, los cables que conectan el vehículo con el poste, los enchufes o los tipos de recarga que existen.

Todos estos conceptos pueden sonar extraños cuando el conductor es un neófito en el tema, aunque lo cierto es que el que más quebraderos de cabeza puede generar es la recarga. Por ejemplo, y uno de los aspectos más aconsejables, es que no obviemos la capacidad y ciclos de las baterías. Porque, al igual que un dispositivo de uso cotidiano, cuanto antes lo cargues sin que sea necesario, antes afectará a su rendimiento. Pero hay varios más.

Recárgalo sólo cuando sea necesario

Como hemos señalado es, probablemente, uno de los aspectos que más debes tener en cuenta a la hora de su recarga. Ahí veremos como algunas cosas sufren pequeños cambios. La potencia que tengas contratada en tu casa no será una de ellas. No será necesario aumentarla porque, entonces, sí notarás el aumento tanto en el consumo de luz como en la factura.

Recarga necesaria coche eléctrico casa

Eso sí, tu nuevo vehículo se convertirá, probablemente, en el mayor consumidor de electricidad de tu hogar. Por ello, te ayudará mantener enchufado sólo aquello que sea necesario y evitar conectar aquellos aparatos que más gastan. Un escenario que suele darse en horario nocturno, el periodo más común para hacer las recargas de los eléctricos.

Planifica las recargas

Al mismo tiempo, y de la mano de las veces de no abusar de las recargas y ciclos de carga, tenemos que tener en cuenta una planificación de las mismas. Por tanto, aquí es bastante aconsejable que elaboremos y establezcamos una rutina diaria de carga, de forma que el coche siempre esté a punto. Si el punto de recarga lo permite, lo mejor es programar la carga del coche para que esté listo una hora antes de su uso.

Además, antes de volver a usarlo, es recomendable que la batería esté, al menos, al 20% de su capacidad. En caso de que haya estado parado varios meses, lo aconsejable es hacer un par de cargas de hasta el 80% antes de utilizarlo.

La conducción eficiente también suma

Con un coche eléctrico, y a la vez que se carga en casa, también se pueden aplicar técnicas de conducción eficiente con lo que, entre otras cosas, conseguirás que la batería dure más. Esta manera de conducir es la que tiene que ver con una velocidad adecuada, sin abusar del aire acondicionado y aprovechando sistemas del propio coche como el frenado regenerativo.

Tiempos de carga

También es importante, por ejemplo, revisar que la presión de los neumáticos sea la correcta, no llevar exceso de equipaje en el coche, y, por supuesto, utilizar el modo ECO cuando sea posible.

No lo cargues de más

De igual forma que debemos evitar a toda costa una recarga continua cada poco tiempo, también puede llegar a ser contraproducente hacer porque sigamos cargando la batería cuando ya ha llegado al 100% de su carga. Sin embargo, esto no significa que si vas a cargar tu coche eléctrico durante la noche tengas que estar pendiente de desenchufarlo al cargarse por completo.

Sino porque aquí, y gracias a la tecnología inteligente que incorporan prácticamente todos los modelos de cargadores, estos dejarán de cargar cuando la batería haya alcanzado su 100%. En todo caso, lo recomendable es que la batería del coche no baje del 15%, y que cuando se recargue fuera de casa, alcance el 80% de batería. De este modo, se optimizará al máximo su vida útil.

No dejes que se descargue del todo

Algo muy práctico y esencial para aquellos conductores primerizos es que, las baterías de los automóviles eléctricos, al igual que las de los smartphones actuales, están hechas la gran mayoría de ion litio. Por lo que dejar que se descarguen por completo puede resultar perjudicial.

Los fabricantes de coches eléctricos aseguran que esto se debe al efecto memoria de las baterías. Este es un fenómeno que las baterías de ion litio no tienen. La vida útil de estas nuevas baterías de ion litio se mide por ciclos de carga completos, por lo que si no esperamos a que la batería se acabe del todo, durará más tiempo, ya que tendrá menos ciclos de vida cumplidos.