iPhone 5 es un buen avance pero Apple tiene que volver a innovar

iPhone 5 es un buen avance pero Apple tiene que volver a innovar

Javier Sanz

Los números de Apple son indiscutibles. Vende teléfonos de forma casi compulsiva y, además, genera unos ingresos realmente interesantes de forma constante (su margen de beneficios es el mayor de toda la industria, y eso es muy importante). Pero la presentación de iPhone 5 no ha resultado tan atractiva como en Cupertino se esperaba. Otros usuarios consideran que se trata del mejor teléfono de la historia.

Bien es cierto que se han mejorado los aspectos esenciales del teléfono, como son procesador, dimensiones y sistema operativo, pero no ha conseguido despertar ese sentimiento de admiración que generalmente quedaba en los usuarios cuando terminaba la keynote… Es más, la opinión generalizada es que iPhone 5 es mucho mejor que iPhone 4S, sí, pero que no hay nada realmente innovador y revolucionario en el nuevo teléfono de Apple. Y, eso, es un gran problema en una marca tan creativa.

¿Podría ser la ausencia de Steve Jobs? ¿Se ha quedado Apple encajonada como una compañía que sólo es capaz de darle “más músculo” a sus productos? Lo normal es pensar que no es así, que tiene talento suficiente para no dejar de ser el referente revolucionario del sector. Pero, sus dos últimos productos no han sorprendido tanto como la llegada del iPhone 4 o el propio iPad… y esto los mercados se lo pueden hacer pagar (pese a las estimaciones de ventas de iPhone 5, que son excelentes).

El futuro está en ¿entredicho?

Apple necesita un golpe de efecto en su siguiente producto, de eso no cabe la menor duda, ya que iPhone 5 no tiene nada que destaque sobre el resto. Como indica Francisco Jerónimo, director de análisis de IDG, “al menos, iPhone 4S tenía a Siri. Los clientes, especialmente los de Apple, quieren algo único en hardware y servicios y, ahí Apple está obligado a ofrecer novedades en su siguiente lanzamiento”. Es cierto, iPhone 5 es más y mejor… pero nada más. Además, justo de este tipo de avances poco “eficientes” acusaba Apple al resto de las compañías cuando lanzaban sus productos.

Y es que las expectativas con Apple son siempre muy grandes, excesivas en ocasiones… pero ha sido la propia compañía la que con sus declaraciones, actitud y, también, con su visión ha hecho que esto sea así. Ahora, no puede ni debe renegar de ello. Además, ser cabeza de león en el mundo de la movilidad, al menos en lo que se refiere a desarrollos novedosos, es lo que permite a Apple ser la empresa tecnológica más valorada en la actualidad.

iPhone 5

Los rivales, al acecho

Además, a esta decepción por la escasa innovación en iPhone 5, se le añade que la competencia ha dado un paso al frente y ha desarrollado teléfonos que son una competencia feroz. Nokia, con Lumia 920, ha demostrado que se puede innovar (un ejemplo es su cargador inalámbrico o su cámara PureView). Samsung, por su parte, con Galaxy S3 ofrece servicios novedosos, como por ejemplo Smart Stay o S Beam. Es decir, que buscan hacerse con el pastel de los iPhone. Y es que, según parece, los últimos modelos de los de Cupertino tienen un carácter más defensivo que otra cosa… y eso no es bueno.

Algunos analistas, como por ejemplo Neil Mawston, director ejecutivo de Strategy Analytics, lo tienen muy claro: “si Apple no lanza un producto revolucionario antes de la segunda mitad del año 2014, sufrirá. Es decir, que no se puede ir más allá del supuesto iPhone 7 Y, sinceramente, no le queda mucho tiempo”.

Evidentemente, Apple tiene que reaccionar… su futuro depende de ello (no hay que olvidar que las ventas de iPhone e iPad son el grueso de los ingresos de la compañía). Pero hay que darle no un voto de confianza, ya que si existe un compañía capaz de cambiar su destino con un producto, es ella. ¿Lo conseguirá? Pensamos que sí.