El Gobierno cree que no hay que imponer un límite al precio de las llamadas internacionales

El debate sobre el fin del roaming ya cuenta con el posicionamiento del Gobierno español. El secretario de Estado de Telecomunicaciones, Víctor Calvo-Sotelo, señaló recientemente que si bien se encuentra a favor de la futura desaparición del roaming, no ve conveniente que se fije un precio máximo a las llamadas internacionales.

La valoración del Gobierno español sobre el fin del roaming no ha podido ser más difusa. La intervención de Calvo-Sotelo en el debate en el Consejo de Telecomunicaciones de la UE sobre las reformas propuestas por la Comisión Europea la semana pasada deja un halo ambigüedad respecto a este polémico tema.

«España considera un elemento positivo avanzar en medidas que sean coherentes con el reciente reglamento de roaming del año 2012″, indicó el secretario de Estado. No obstante, se posicionó en contra de la imposición de precios máximos en llamadas internacionales dentro del territorio europeo. «No creemos conveniente la regulación a nivel europeo de las llamadas internacionales«, señaló.

El argumento que esgrimió para defender esta posición es que la propuesta que defiende Neelie Kroes, vicepresidenta de la Comisión Europea, «supone una intervención en precios minoristas en un mercado en competencia que no vemos justificada». De este modo, la iniciativa del Ejecutivo comunitario para impedir que los operadores cobren por las llamadas en itinerancia a partir de julio de 2014 no contaría con el apoyo total del Gobierno español.

La posición del secretario de Estado español coincide en cierta medida con la postura que mantienen los operadores, que han rechazado una medida que considerar «intervencionista» en un mercado de libre competencia. Éstos consideran que tomar una medida así podría castigar su esfuerzo inversor en redes de nueva generación, pero desde la CE insisten en la creación de un único marco europeo de telecomunicaciones dada la inexistencia de las fronteras físicas en este sector.

En unos meses tendremos novedades al respecto con la votación del último informe presentado desde el Ejecutivo comunitario. Vistas las posiciones, cada vez parece menos probable que en 2014 asistamos al fin del roaming y haya que esperar al menos hasta 2016 para que esta polémica tasa acabe desapareciendo en la Unión Europea.