Por qué el microondas es el peor enemigo de tu WiFi

Por qué el microondas es el peor enemigo de tu WiFi

Carlos González

Aunque no las vemos, en el aire hay ondas de diferente longitud y frecuencia. Estas ondas son las que conforman el espectro electromagnético al completo, pero hay una porción más limitada que es el espectro radioeléctrico y que está conformada únicamente por ondas de frecuencia entre 10 KHz y 3 .000 GHz. Dentro de este rango es donde entran las conexiones WiFi, pero donde se engloban también multitud de tecnologías diferentes, que es lo que explica las interferencias con nuestra conexión a Internet.

En este amplio espacio, el correspondiente al espectro radioeléctrico, dentro del electromagnético al completo, hay decenas de usos. Sin embargo, los más extendidos son la radio comercial, la televisión digital, la telefonía móvil, el propio NFC, el Bluetooth, el WiFi, los mandos a distancia para televisores y otros dispositivos, y los microondas. Curiosamente, entre tantos usos enfocados a las telecomunicaciones, también entra el funcionamiento de un electrodoméstico muy común.

espectro wifi

La conectividad WiFi y los microondas en el espectro radioeléctrico

Hay varios estándares WiFi, con diferentes prestaciones y particularidades, pero todos ellos –salvo el más reciente-, utilizan la banda de 2,4 GHz, dentro del espectro que comentábamos anteriormente. ¿Por qué? Porque esta frecuencia ofrece un gran ancho de banda, lo que permite transportar grandes cantidades de paquetes logrando una mayor eficiencia. Ahora bien, con una mínima separación se encuentran los hornos microondas, que tienen asignada la frecuencia de 2,45 GHz.

Esta cercanía en el espectro radioeléctrico es lo que provoca interferencias con el WiFi. Sin embargo, hay que tener en cuenta, también, que el Bluetooth trabaja en 2,4 GHz también. Es decir, que tanto los hornos microondas como el Bluetooth son malos compañeros para el WiFi. En el caso del Bluetooth, sin embargo, tenemos un rango de frecuencias que alcanza hasta 2,48 GHz y un diseño que le permite hacer saltos de frecuencia entre 79 frecuencias diferentes y con intervalos de 1 MHz, lo que reduce la problemática en su convivencia con redes WiFi.

Estos problemas entre WiFi y hornos microondas se están reduciendo progresivamente con la adaptación de las conexiones inalámbricas a Internet. Y es que, como comentábamos, el estándar más reciente –extendido comercialmente- y los próximos planteados para el futuro ya no trabajan sobre 2,4 GHz. Sí lo hacen, pero no de forma exclusiva, porque se ha adoptado también la frecuencia de 5 GHz que permite un ancho de banda aún más amplio, y que reduce de forma considerable las interferencias con otros dispositivos que emiten ondas radio, así como los problemas de saturación de redes WiFi.

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