El sistema operativo Windows 11 se está abriendo camino en su cuota de mercado mientras Windows 10 va desapareciendo poco a poco. No obstante, el cambio no está siendo tan satisfactorio para Microsoft como se podría llegar a imaginar.
El camino de Windows 11 hacia la dominación del entorno de Microsoft no ha sido fácil. Hoy día, según los últimos datos publicados por StatCounter, ya ha alcanzado el 72,78% del mercado. En comparación a esto, Windows 10 se conforma con un 26,27%, una cifra que está en caída libre tal y como se podía imaginar. Pero estos datos no son tan buenos como se podría creer.
La cruda realidad de Windows 11
A Microsoft le hubiera gustado disfrutar de una transición fluida y satisfactoria entre Windows 10 y Windows 11, en la cual los usuarios estuvieran contentos. Pero, como la compañía vio que era una situación de poca viabilidad, tuvo que introducir medidas extremas para presionar a los usuarios. El final de soporte y otras maniobras de Microsoft, desestabilizaron el entorno de Windows e hicieron que muchos usuarios se sintieran traicionados por la empresa.
El movimiento por el que optó Microsoft dividió al público, generó presión y muchas personas se encontraron con que, simplemente, no podían actualizar. Ante la necesidad de comprar otro ordenador para poder seguir usando Windows, una buena parte de estos usuarios optaron por la alternativa: otro sistema operativo. Y lo que había sido improbable, se acabó convirtiendo en una realidad: muchas personas decidieron que era el momento de probar Linux.
A final de 2025, Windows 11 se encontraba alrededor del 50% de equipos y Windows 10 ostentaba una cifra similar. Ahora, en 2026, con la caída del soporte, por mucho que se haya extendido mediante un proceso de registro, Windows 10 está desapareciendo.
La IA tampoco está ayudando
Otro de los problemas con los que se ha encontrado Microsoft ha sido la era de la IA. La empresa está apostando fuerte por el uso de la inteligencia artificial con Copilot+ y no se trata de un aspecto que cause tanto interés como podrían imaginar. Algunos de los usuarios que estaban ante la tesitura de comprar un nuevo ordenador o no, se han encontrado de lleno con Copilot y han visto que no era lo que esperaban.
Ante esta situación, no solo están recurriendo a Linux como alternativa, sino que Apple también se ha encontrado con un impulso de popularidad. Los macOS, antiguamente apartados por quienes querían usar la experiencia de Windows, se han transformado en una opción viable. Porque si bien Apple posiblemente también se lance a la IA, de momento no es algo que esté teniendo el protagonismo que tiene en Windows.
En Windows 11, además, se están registrando muchos otros inconvenientes. Por ejemplo, la reducción de herramientas y opciones a las que tienen acceso los usuarios de Windows. Se están bloqueando muchas funciones, eliminando apps y reduciendo el control que los profesionales tienen de sus equipos. Todo eso mientras se multiplican los errores y las actualizaciones fallidas. No es, como se puede imaginar, una situación que fomente la adopción del sistema operativo.
La realidad es que todavía quedan algunos métodos por los que instalar Windows 11 incluso en equipos que no sean compatibles o que no cumplan los requisitos. Pero no son procesos fáciles y cada vez Microsoft está poniendo más limitaciones para que no se pueda instalar su sistema de esta forma. Al final, se trata de un tira y afloja entre Microsoft y la comunidad de usuarios, una situación bastante decepcionante que no ayudará a que el futuro de Windows sea más brillante.
Además, posiblemente todo se mantenga una vez se anuncie Windows 12 y comience a cerrarse el círculo con el final futuro del soporte para la versión actual de Windows 11. Así, por mucho que aumente la cuota de mercado de Windows 11, no son las mejores noticias, al menos por la forma en la que se está consiguiendo. La marca y el nombre de Windows se pueden resentir.
