¿Usas bombillas con WiFi? Evita sustos en tu factura

El precio de la luz lleva siendo un asunto de máxima preocupación en los últimos tiempos debido al encarecimiento de la energía y la subida generalizada de precios provocada por la inflación. Como estamos tratando de ahorrar un poquito de allí y un poquito de allá, hoy nos cuestionamos sobre si deberíamos prescindir o no de las bombillas inteligentes (al menos desde el punto de vista del consumo).

Las bombillas inteligentes se pueden controlar desde un dispositivo móvil o desde un asistente de voz, como Alexa, Google Home o Siri, ayudando mucho a que las labores cotidianas como encender o apagar la luz se automaticen y las no cotidianas como animar una estancia con colores específicos para crear ambiente se logren con facilidad. Sin embargo, estas funciones adicionales, ¿suponen un sobrecoste en la factura?

Siempre conectadas

Uno de los aspectos que más dudas puede generar es el hecho de la necesidad de que estas bombillas inteligentes tengan que estar permanentemente conectadas para poder navegar entre sus funciones.

Bombillas inteligentes

Bombillas inteligentes

Este tipo de bombillas inteligentes siguen estando técnicamente «encendidas» incluso cuando no emiten luz. La razón de esto es que deben mantener la comunicación con el Wi-Fi de tu hogar (o, en su defecto, con protocolos de comunicaciones inalámbricos Zigbee o Z-Wave). De esta manera, estarán listas en cualquier momento cuando decidas encender las luces de forma remota. Entonces, por lógica, las bombillas inteligentes todavía se están consumiendo algo de electricidad incluso cuando la luz está técnicamente apagada.

Si es esta la preocupación sobre consumo que tienes, deberías dejarla en un segundo plano. El conteo de esta energía residual (o vampiro) que se gasta en stand-by es nimio, prácticamente insignificante. Las bombillas LED inteligentes utilizan cantidades minúsculas de electricidad cuando están apagadas. Un mínimo gasto de energía permite que el chip WiFi dentro de la bombilla inteligente permanezca en modo de espera mientras espera instrucciones.

No obstantes, la cantidad de energía consumida mientras está inactiva es tan pequeña que la bombilla tardaría meses en consumir incluso 1 kWh de energía. Tomando como referencia datos de diferentes marcas, la mayoría consumen entre 0,2 y 0,5 vatios en modo de espera. Esto equivale a 0,0002 y 0,0005 kWh (kilovatios-hora). Con 0,2 vatios, la bombilla tardaría 5.000 horas en consumir 1 kWh de energía, aproximadamente 208 días.

LED vs LED WiFi

Salvada la primera duda con respecto al consumo, queda preguntarse si entonces el consumo de una bombilla LED no inteligente se equipara al de la bombilla inteligente.

philips hue hack

Phillips Hue

Tomando como referencia la bombilla inteligente Philips Hue, una de las más populares, con una bombilla estándar de la misma marca, la bombilla LED normal utiliza 5 vatios de energía para producir 550 lúmenes de luz. La bombilla inteligente, en cambio, requiere 7 vatios de energía para producir 550 lúmenes de luz. Las bombillas inteligentes necesitan más energía para producir la misma luminosidad.

Sin embargo, echando cuentas, esta diferencia no es tan elevada y a lo largo de un año apenas supondría unos pocos euros de diferencia, por lo que no conviene privarse de las posibilidades por ejemplo de atenuación de luz, en las que la bombilla inteligente gana a la normal, ya que la menor intensidad supone un menor gasto energético. Regular la luminosidad renta para no tener más intensidad de la necesaria.

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