EE.UU provoca un terremoto probando una de sus armas

Los terremotos son uno de los desastres naturales más temibles que pueden suceder en nuestro planeta. Además, si no estamos acostumbrados a uno, en el momento en el que sucede podemos bloquearnos y no saber cómo actuar. Sin embargo, ¿cómo os quedaríais si os decimos que Estados Unidos ha provocado un temblor en la tierra de casi 4 grados probando una de sus armas? Suena a ciencia ficción, pero es totalmente real.

Suena muy raro, pero esto ocurrió a bastantes kilómetros de Florida después de que la Marina de los Estados Unidos hiciera pruebas en el mar experimentando con armas explosivas.

Una prueba surrealista

Para algunos la realización de esta prueba puede suponer un simple experimento, pero para otros supone el desperdicio de enormes cantidades de dinero, además de dañar la fauna y la flora marina de la zona.

A pesar de ello, aseguran que las pruebas se hicieron teniendo conocimiento de las migraciones de los animales marinos, para así hacer las detonaciones sin dañar a la fauna del lugar.

Estas pruebas tan exageradas se hacen para comprobar la resistencia que tienen los portaaviones americanos, que presumen de ser de los más grandes del mundo. Las explosiones cercanas a estos navíos simularían la forma en la que estos pueden aguantar la dureza de una batalla en alta mar.

El portaaviones que se usó como objeto de prueba fue el USS Gerald R. Ford, el más caro pero a la vez con mejores avances militares del planeta. Su desarrollo le costó al país una cantidad superior a los 12.500 millones de dólares. Alcanza velocidades de unos 55 kilómetros por hora aproximadamente y pesa aproximadamente algo más de 97.000 toneladas.

Contaba a lo largo de su infraestructura con diferentes sensores encargados de realizar un análisis de la explosión.

Los resultados fueron un éxito

Se hicieron explotar algo más de 19 toneladas de explosivos cerca del barco y los resultados fueron satisfactorios, ya que el buque sufrió menos daño del esperado. Tan solo habrá que llevarlo a mantenimiento para arreglar estos daños y el portaaviones volverá a estar totalmente operativo.

Estas pruebas podrían servir también para, en base a los resultados que se obtengan, crear navíos aún más resistentes que los que existen en la actualidad.

No es la primera vez que Estados Unidos realiza una prueba de estas características para comprobar tanto la resistencia de sus vehículos marinos como el potencial de su armamento explosivo.

A simple vista puede parecer une experimento algo kamikaze ya que si sale mal puede destrozar todo el trabajo de miles de ingenieros. Aunque por otro lado, también es una de las mejores pruebas que se puede hacer si quieres comprobar la resistencia del producto que tú mismo has desarrollado.