La crisis del cine pega fuerte en la provincia de Barcelona, donde se ha descubierto el cierre en las próximas horas de una sala de cines que llevaba abierta desde 2009. Se trata de una sorpresa incluso para los vecinos de la zona, dado que no se había anunciado con anterioridad ni había trascendido en la prensa.
Los residentes en Sant Celoni, en la provincia de Barcelona, que intenten reservar entradas para ver películas la próxima semana, se van a llevar una lamentable sorpresa. El motivo de ello es que el cine ya no estará abierto. En realidad, hoy 11 de enero de 2026 es su último día.
Un cine muy reciente
Muchos de los cines que han cerrado las puertas en los últimos meses eran, por lo general, instalaciones que ya gozaban de cierta solera. Pero, en el caso del OCine Sant Celoni, todo es distinto. Al fin y al cabo, se inauguró en 2009, por lo que todavía no han pasado ni siquiera 20 años desde su apertura. Situado en el centro comercial Altrium, se trata de una desaparición significativa.
La crisis que viven las salas de cine retumba en toda España debido a que cada vez desaparecen más cines. Y, en este sentido, quienes critican el cambio de paradigma tienen claro quién es el culpable: Netflix. El servicio de streaming acapara todas las críticas por la forma en la que está cambiando el sector del entretenimiento.
Sus últimas películas
Si tienes interés en despedirte del cine antes de que cierre sus puertas, es recomendable que asistas en las próximas horas. La cartelera en estos momentos es la siguiente:
- La asistenta a las 17:45, 20:15 y 22:45 horas
- Abuela tremenda a las 18:30 y 21:20 horas
- Anaconda a las 20:30 y 22:30 horas
- Bob Esponja: Una aventura pirata a las 17:30 horas
- Avatar: Fuego y ceniza a las 18:15 y 22:00 horas y a las 15:45 y 19:30 horas en 3D
- Zootrópolis 2 a las 19:15 horas
Como se puede ver, no se ha incluido ninguno de los estrenos de esta semana, entre los que destacaban títulos como Song Sung Blue: Canción para dos o Rental Family. No obstante, disfrutar de un último visionado en el cine tampoco será difícil, puesto que mantiene todos los títulos potentes de Navidad, como las nuevas entregas de Zootrópolis y Avatar.
El final se veía venir
Al echar un vistazo a las reseñas de Ocine Sant Celoni en Google, podemos ver que muchos espectadores se quejaban sobre el cuidado y las condiciones de las instalaciones. Otros remarcaban que les gustaba la sala porque “se está muy tranquilo y nunca hay colas”. Pero, claro está, este tipo de comentarios evidenciaban que el final estaba cercano. Otro comentario similar remarca la situación por la que pasaba la sala al decir “Me encanta ir a este cine, siempre hay asientos libres”.
Además, el propio centro comercial en el que estaba situado también se encuentra en un estado de decadencia que ha llevado a que muchas de sus tiendas cierren. Debido a esto, no eran pocos los que se sorprendían de que el cine todavía estuviera sobreviviendo.
¿Tiene Netflix la culpa?
Las miradas acusatorias se colocan sobre Netflix. Si bien la plataforma de streaming no es una responsable directa del cierre de este cine, sí que se la acusa de lo que está ocurriendo. La situación no solo se extiende en España, sino que otros muchos países también sufren de la misma forma por el streaming.
La producción de películas para streaming que no llegan a los cines, los estrenos casi inmediatos bajo suscripción en casa y el “contenido a granel” que generan algunos servicios, reducen cada vez más las posibilidades de supervivencia. Los cines se ven obligados a adoptar medidas para respirar, como aumentar el precio de las palomitas y bebidas. Pero este movimiento termina convirtiéndose en la serpiente que se muerde la cola.
Los espectadores cada vez van menos al cine porque sienten que el gasto no les compensa. Mantener la tradición viva de cine con palomitas y bebida se convierte en un gasto excesivo. Para las familias, una sesión de cine implica pagar una o dos suscripciones al mes de streaming. Al final, las cuentas no salen. Debido a ello, y a otros motivos, los cines se lamentan y siguen cerrando.
El cierre de Ocine Sant Celoni es otra piedra más en la eterna batalla de las salas contra el streaming. No obstante, tampoco hay que olvidar que Netflix no es la única culpable de los problemas económicos que tienen las salas de cine. Este negocio todavía arrastra dos heridas que no se han cerrado. La primera es la de la exagerada inversión que tuvieron que hacer los cines para adaptar sus pantallas y salas al 3D. Fue una de las mayores decepciones que se hayan podido ver en el mundo del séptimo arte. Los propietarios de los cines invirtieron pensando en recuperar y, en muchos de los casos, se encontraron con que el 3D se convirtió en una losa imposible de levantar.
Con la desaparición a mínimos de las películas en 3D, los cines han comprobado que invertir en ello fue una de las peores decisiones que podrían haber tomado. Por otro lado, la otra herida es la que generó la pandemia. Los cines se convirtieron en una línea de combate de riesgo ante el virus y los ciudadanos lo evitaron por todos los medios posibles. Por mucho que Tom Cruise nos hiciera ir al cine de nuevo con Top Gun Maverick, el daño ya estaba hecho.
La sociedad ha buscado otras formas de entretenerse y los cines ya no mueven tanto dinero como antaño. A todos los problemas ya mencionados hay que sumar la decadencia de los guiones de Hollywood y el ocaso del universo Marvel. Los superhéroes mantuvieron el cine vivo durante años, pero acabaron cavando su propia tumba debido a su último gran éxito. En 2026 planean volver a recuperar esa chispa, pero algunos cines no llegarán a verlo.
Otro cine que cierra pronto
En un punto del mapa de España muy distinto, los espectadores se preparan para otro cierre. En este caso se trata de los Cines Yelmo de Espacio Coruña. Su cierre definitivo está previsto para el día 18 de enero, así que todavía queda una semana para rendirle tributo y apoyarlo hasta el final.
Los vecinos de esta región ya están despidiéndose viendo películas como Zootrópolis 2 y se lamentan por el poco sentido que tiene el cierre de unas instalaciones muy populares. En este caso, el cierre es más sonado, dado que la sala forma parte del conglomerado Yelmo, uno de los dos nombres más importantes del país junto a Cinesa.
Está previsto que se inaugure un nuevo cine en un futuro cercano en Breogán Park, lo que ayudará a que sirva como sustituto. De todas formas, a los espectadores habituales no les ha terminado de convencer.
