IPv6 es más necesario que nunca, pero todavía tardará 5 o 10 años

IPv6 empezó a desarrollarse en 1998, pero no fue hasta junio de 2012 cuando se celebró el lanzamiento mundial de IPv6, donde grandes compañías de Internet como Facebook, Google o Microsoft habilitaron el uso de este protocolo de red en productos y servicios. Sin embargo, ha pasado ya casi una década, y aunque su implementación ha mejorado, sigue muy lejos de sustituir a IPv4 como se había planeado.

Y parece que tendremos que esperar aún más, según ha adelantado la firma Gartner en un análisis que ha hecho sobre cuándo van a ir llegando las próximas tecnologías a los usuarios de manera masiva. En concreto, afirman que IPv6 va a tardar por lo menos 5 o 10 años en usarse de manera generalizada, por lo que parece que todavía tenemos IPv4 para rato.

 

En el gráfico, el cual puede parecer algo confuso al principio, podemos ver los periodos de tiempo y fases de expectativas que Gartner establece para distintas tecnologías, como el 6G, IPv6 o WiFi 7. También hay otras tecnologías disruptivas que irán llegando en los próximos años de las cuales probablemente no hayáis oído hablar.

Otras tecnologías todavía están muy verdes

El 6G, por ejemplo, es algo teórico todavía, y no se empezará a desplegar como mínimo hasta el año 2030. Gartner recomienda mantener un ojo en ella, aunque de momento con el 5G vamos a tener rendimiento y latencia excelentes para mucho tiempo. Para el 5G habrá también una gran mejora: Private 5G, que permitirá por ejemplo conectarse a redes privadas de manera similar al WiFi, pero de manera más barata y con más velocidad en algunos casos.

Otra tecnología que mejorará la gestión de red es AIOPS, que permitirá monitorizar y gestionar redes mediante una IA para solucionar fallos incluso antes de que los humanos los detecten. También encontramos otras como eBPF, que mejorará la seguridad y fiabilidad de apps en Linux, o NaaS (Network-as-a-service) para dividir las redes y venderlas como servicio.

Otra tecnología que afirman que tendrán una gran influencia es el WAN de acceso único a Internet, que usará por el 30% de los usuarios en 2023, el doble que en la actualidad. A nivel de velocidad, también hablan de la conectividad Ethernet de 400 Gbps, que sustituirá al de 100 Gbps. La compañía dice que será el más usado a pesar de que ya se está trabajando en un estándar de Ethernet de hasta 800 Gbps. Para el hogar, no obstante, no tendrá aplicaciones prácticas, ya que aquí iremos adoptando poco a poco 2.5G, y probablemente 10G en la próxima década.

IPv4 sigue siendo un gran problema en la actualidad

En definitiva, Internet lleva años necesitando IPv6. La ausencia de IPv4 está provocando que haya operadores que incluso no pueden iniciar su actividad porque no tienen direcciones IPv4 para funcionar. Los grandes operadores atesoran muchas de estas direcciones, y los más pequeños tienen que recurrir al CG-NAT. Cada dirección IPv4 se vende por 40 dólares, y hay empresas como Apple o Ford que tienen 16,7 millones cada una.

A esas propias empresas no les interesa pasar a IPv6 porque tienen un alto control del Internet actual, vendiendo esas direcciones y sacándoles un rédito por algo que les salió gratis hace décadas. Una solución podría ser obligar a que todas las direcciones que no estén en uso sean entregadas a los correspondientes RIR. A su vez, es imprescindible usar tecnologías que faciliten la transición, como DS-Lite, que usa direcciones IPv4 para acceder a servidores y webs que no han dado el salto, y que permite usar IPv6 en los servicios compatibles.

Mientras algunos países de nuestro entorno rozan el 50% de adopción de IPv6, en España apenas estamos en torno al 2,5%.