Siempre se ha creído que el horno es uno de los electrodomésticos que más energía consumen en los hogares. Tanto que se selecciona cuándo usarlo y en qué pasos es mejor optar por la sartén o el microondas. Es por eso que la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) ha salido a desmontar este mito.
Lo ha hecho con un análisis detallado que revela que cocinar con él es mucho más barato de lo que se imagina. De hecho, es probable que gastes más en plataformas de streaming que realmente no usas o en los cafés que tomas fuera de casa que en usar el horno.
Para llegar a esta conclusión, los expertos han analizado los diez hornos más vendidos del mercado actualmente, cruzando sus datos de consumo técnico con el precio real de la electricidad y los hábitos de uso de una familia media española.
Precio exacto de usar el horno
El estudio de la OCU parte de un escenario muy realista, incluso tirando a exigente. Han supuesto que el aparato tiene una vida útil de 12 años y que se utiliza con una frecuencia de tres veces por semana, bastante más de lo habitual. Además, para no pecar de optimistas, han utilizado una tarifa eléctrica cara de 0,20 euros/kWh, asumiendo que muchos consumidores aún no han optimizado sus contratos de luz.
El resultado que han obtenido es que el gasto eléctrico anual de usar el horno se sitúa entre los 25 y los 30 euros al año. Sí, has leído bien, incluso cocinando en el horno tres veces por semana, estarías pagando poco más de dos euros mensuales. Mucho menos de lo que pagas por Spotify o Netflix, por ejemplo.
Esta cifra rompe por completo la percepción que le rodea de que su consumo está disparado. De hecho, la diferencia de gasto energético entre el modelo más eficiente y el menos eficiente de los analizados ronda el 20 %, pero en términos económicos, la cantidad sigue siendo muy baja. Por tanto, privarse de cocinar de forma saludable en el horno por miedo a pagar una gran factura no tiene justificación económica real.
Si queremos ser puristas y calcular el coste total, sumando lo que te costó comprar el aparato y dividiéndolo por sus años de vida, la cifra sube ligeramente. La amortización del electrodoméstico supone entre 19 y 38 euros anuales (dependiendo de si te costó 200 o 450 euros). Sumando electricidad y compra, tener y usar el horno te cuesta entre 46 y 65 euros al año. Sigue siendo una ganga por 12 meses de servicio.
Consejos para que tu horno consuma menos
No todos los programas del horno consumen igual, y saber elegir el modo correcto es la clave para que esos 30 euros anuales se acerquen más a 25 que a 30. La OCU se ha basado en la base de datos europea EPREL (que registra las especificaciones técnicas oficiales) para comparar los dos modos de funcionamiento principales:
- Calor tradicional (arriba y abajo): Las resistencias se calientan e irradian calor. Es el método clásico, pero menos eficiente y consume de media 0,95 kWh por ciclo.
- Convección (ventilador): Un ventilador mueve el aire caliente por el interior del horno. Esto no solo cocina los alimentos de forma más uniforme, sino que lo hace más rápido y a menor temperatura. Su consumo medio baja a 0,7 kWh.
Por tanto, salvo para recetas muy específicas (como ciertos bizcochos que necesitan subir sin corrientes de aire), activar el ventilador es la manera con la que más vas a ahorrar.
Errores que hacen que consuma más
Aunque el consumo base sea bajo, el mal uso del aparato puede dispararlo innecesariamente. Por tanto, deberás evitar:
- Abrir la puerta: Cada vez que abres la puerta para ver cómo va, la temperatura cae entre 25 y 50 grados.
- Precalentar por inercia: Los hornos modernos alcanzan la temperatura deseada muy rápido, por lo que no hace falta encenderlos un rato antes.
- Límpialo correctamente: Un horno sucio, con restos de grasa carbonizada en las paredes o resistencias, es menos eficiente, ya que absorbe parte del calor.
