La tecnología de la red de Movistar va a ser utilizada en un nuevo contrato a gran escala que ha firmado Telefónica y que se materializa dejando a Orange atrás. Se trata de un acuerdo por valor de 9,7 millones de euros, así que tiene una relevancia significativa para la expansión de este tipo de servicios a empresas y organizaciones públicas.
Tanto Movistar como Vodafone y Orange mantienen, en paralelo a sus negocios de fibra y móvil para el usuario, una unidad de negocio que se ocupa de desplegar redes de grandes dimensiones para empresas, ayuntamientos u otras entidades públicas. Y cada contrato que firman, como ha hecho Vodafone recientemente, es una pequeña victoria, dado que supone obtener unos ingresos significativos. En este contexto, la última que ha conseguido un contrato de importancia ha sido Telefónica tal y como se ha desvelado en el archivo PDF de la adjudicación publicado el 9 de julio a las 12:43 horas en la web de la Plataforma de Contratación del Sector Público que te dejamos enlazado al final de la noticia.
Una red de telecomunicaciones 5G
El proyecto en cuestión se trata del despliegue de una voluminosa red de telecomunicaciones con tecnología 5G en San Gregorio, el centro de adiestramiento militar que hay en el distrito de Zaragoza. El Ministerio de Defensa ha adjudicado formalmente el contrato a Telefónica, mientras que los fondos de la operación, 9,7 millones de euros, proceden de financiación europea.
La implantación de esta red 5G va a ser muy relevante, dado que el centro de San Gregorio no solo está considerado como el campo de instrucción principal del Ejército de Tierra, sino que ha sido designado por la OTAN como uno de los centros más punteros en su terreno. El motivo de ello es que, desde San Gregorio, el Ejército está concentrando el desarrollo de nueva tecnología que será crítica en el futuro. Uso de drones, ciberseguridad, encriptación o el trabajo más avanzado de protección de datos, son algunos de los desarrollos que se están llevando a cabo desde este centro. Para poder gestionar este tipo de avances tecnológicos y tener la capacidad de emprender nuevos desafíos, San Gregorio necesitaba disponer de una red puntera de última generación como la que desplegará Telefónica.
Desde el Ministerio de Defensa se ve el centro de San Gregorio como el centro de la actividad de entrenamiento y desarrollo más importante no solo a nivel nacional, sino también europeo. Así, el centro se utilizará para preparar contingentes de países aliados y con la intención de desarrollar y probar recursos tecnológicos que podrían tener una importancia extrema en un futuro cercano.
Algunos de los puntos que formaban parte de la convocatoria en términos tecnológicos incluyen que esta red que instalará Telefónica será capaz de dotar a la red de radioenlaces para backhaul a 1GB/s, introducir la funcionalidad PTV, instaurar una solución de ciberdefensa 5G interoperable con solución ADA o proporcionar el soporte para estaciones terrestres de sistemas dron interconectables. En este sentido, Telefónica, a través de su red de Movistar, ha sido la única empresa que aparentemente ha podido satisfacer todos los requisitos que estaba planteando el Ministerio de Defensa en su concurso. Eso ha sido, además, el factor que ha llevado a que Orange paralice la adjudicación durante unas semanas.
| Tecnología | Relevancia para el Ejército |
|---|---|
| Radioenlaces 1 GB/s | ● Soporta comunicaciones tácticas de ultra-alta definición ● Garantiza continuidad mediante redundancia física ● Permite telemetría de sistemas autónomos en misiones críticas |
| PTV (Video Punto-Multipunto) | ● Centraliza inteligencia de campo para toma de decisiones ● Elimina cuellos de botella en distribución de contenido crítico ● Optimiza ancho de banda en despliegues masivos |
| Ciberdefensa 5G + ADA | ● Protege infraestructuras sensibles contra guerra electrónica ● Permite respuesta coordinada ante ciberataques multiservicio ● Cumple estándares OTAN para interoperabilidad aliada |
Una adjudicación con polémica
La adjudicación se esperaba que llegase a su final con anterioridad, pero el proceso se suspendió temporalmente durante el 14 de abril y el día 21 de mayo. El motivo de ello es que Orange, otra de las operadoras interesadas en conseguir este importante contrato, interpuso un recurso. Lo hizo argumentando que las prescripciones técnicas de las que partía el concurso eran “restrictivas”. La operadora naranja explicaba que, bajo los términos de lo publicado por el Ministerio, solo Telefónica tenía la capacidad para postularse a la adjudicación del contrato.
En su lugar, lo que quería Orange era plantear una solución alternativa “de características análogas o similares” para tener la misma oportunidad de obtener la adjudicación del contrato. No obstante, el TACRC (Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales) terminó desestimando el recurso de Orange, lo que ha derivado en que sea Telefónica quien obtenga el encargo.
