Los operadores pagarán menos por desplegar fibra en la infraestructura de Movistar

La CNMC se encarga de analizar el mercado para determinar cambios en los precios tanto minoristas como mayoristas. Aunque estas revisiones deberían hacerse de manera más frecuente, ahora la CNMC ha actualizado el precio de acceso de los conductos de Telefónica que pagan otros operadores.

Esta actualización supone una reducción del 22% de media de los precios mensuales que los operadores pagan a Telefónica por utilizar sus infraestructuras físicas para el despliegue de fibra óptica, incluyendo conductos, cámara de registro, arquetas y postes. La CNMC ha actualizado dos precios: los recurrentes y los no recurrentes.

Bajada en los precios recurrentes, y subida en los no recurrentes

Los precios recurrentes son los que los operadores pagan a Telefónica de manera periódica, como puede ser el precio mensual por kilómetro de subconducto. La reducción de precio es de un 22% de media en esta modalidad, donde se tienen en cuenta factores como el coste de capital, la vida útil de las infraestructuras de obra civil o su estado de amortización.

En el caso de los precios no recurrentes, estos se pagan sólo una vez, e incluyen conceptos como el acceso a los conductos. En este caso, encontramos una subida de precio del 13,7% para compensar elementos como el aumento del coste de la mano de obra desde 2009, que es la fecha en la que se definieron por primera vez estos precios.

Estos precios han sido acordados después de un proceso de consulta pública en el que los operadores han podido mostrar su opinión, además de notificarlo a la Comisión Europea y al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital. Los precios se empezarán a aplicar al día siguiente de la publicación de esta resolución en el BOE.

El acceso a este tipo de conductos e infraestructuras es vital para que los operadores puedan desplegar sus propias redes de fibra óptica, y es una de las obligaciones que se le impuso a Telefónica al regular los mercados de banda ancha. Con este tipo de legislación, España se ha convertido en el país de la UE con mayor porcentaje de conexiones de fibra óptica, con el mayor porcentaje de hogares conectados a velocidades superiores a 300 Mbps.

La normativa española, referente a nivel europeo

Gran parte de la infraestructura actual que sirve para llevar Internet a los hogares forma parte de la infraestructura que Telefónica tenía en su poder tras décadas de monopolio en España. Por ello, desde 2008 los operadores pueden hacer uso de esa infraestructura para realizar sus propios despliegues, accediendo a más de 40.000 kilómetros mediante más de 380.000 solicitudes.

Las condiciones que han de cumplirse para este acceso están recogidas en la llamada oferta MARCo, que «recoge las condiciones técnicas y económicas mediante las que Telefónica debe facilitar al resto de operadores el acceso a sus infraestructuras de obra civil (conductos, registros, arquetas y postes) y permitirles el despliegue de sus propias redes de fibra óptica».

Esta oferta ha sido la que ha garantizado un correcto despliegue de FTTH, llevando su cobertura a millones de hogares en un corto espacio de tiempo. Tanto es así, que la UE la ha puesto como modelo a seguir, y actualmente forma parte de la normativa comunitaria del Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas aprobado en 2018.