Es probable que mucha gente no sepa esto, y es que, usar funda podría reducir, y de forma notable, la duración de batería de nuestros teléfonos, ya sean Android o iPhone. Puede que a la mayoría le sorprenda, pero es cierto, y hoy vamos a explicar por qué.
Puede que, a simple vista, nadie le eche la culpa, sin embargo, en verano, con el calor, los dispositivos están preparados para disipar este por ciertas partes de sus materiales, con los que fueron diseñados y fabricados, y el uso de cierto tipo de fundas, podría no solo impedir que salga ese calor, sino retenerlo o generar todavía más.
Por qué la funda puede recalentar el móvil
Y aquí es donde está el detalle que casi nadie tiene en cuenta: el móvil no solo se calienta porque sí, sino porque está trabajando constantemente. Cada vez que abres apps, haces fotos o incluso dejas algo en segundo plano, el procesador y la batería generan calor. Ese calor necesita salir, y los teléfonos están diseñados justo para eso, para disiparlo a través de su estructura.
El problema viene cuando le ponemos una funda que no ayuda precisamente. Algunas, sobre todo las más gruesas o de materiales como silicona o plástico duro, funcionan casi como una “manta”. No dejan que el calor salga con facilidad y lo mantienen ahí dentro más tiempo del que debería. ¿Qué pasa entonces? Que el móvil se mantiene caliente durante más rato, incluso cuando ya no lo estás usando tanto.
Y cuando el teléfono detecta ese exceso de temperatura, entra en modo “protección”: baja el rendimiento para no dañarse. Esto hace que todo vaya un poco más lento y que ciertas tareas necesiten más tiempo para completarse. Al final, ese esfuerzo extra también termina afectando a la batería, que se vacía antes de lo normal, ya que el calor no es un buen amigo de esta, y la autonomía se verá reducida, incluso afectando a su vida útil.
Además, hay situaciones donde esto se nota mucho más. Por ejemplo, cuando cargas el móvil. Cargar ya genera calor de por sí, pero si encima tiene una funda que lo retiene, la temperatura sube todavía más. Lo mismo pasa en verano o si estás usando el móvil al sol, momentos donde esa funda que compraste por 2 euros en AliExpress comienza a no ser tan buena idea. Además, como no deja pasar el calor, no notas que el móvil está «ardiendo», y, por tanto, no encuentras el motivo para que, de repente, la batería comience a bajar tan rápido. Quitársela durante unos minutos ayudará a que vuelva a su temperatura de funcionamiento recomendada, por lo que si usas una, tampoco es mala idea comprobar, de vez en cuando, qué tan caliente está.
Por eso, no es tanto “llevar funda o no”, sino qué tipo de funda usas. Algunas dejan respirar mejor al dispositivo (sobre todo las oficiales, preparadas para ello), otras no tanto. Y aunque parezca un detalle sin importancia, puede marcar bastante la diferencia en cómo se comporta la batería en el día a día y también en cuánto te durará sin tener que cambiarla, ya que ese calor excesivo podría «estropearla» de manera más acelerada que si la cuidamos bien.
