El terminal que Apple presentó con la promesa de convertirlo en la gran revolución del año y, probablemente, del lustro, no ha dado resultado. La compañía de Cupertino acostumbra a marcar el paso de la industria, como ya hizo con el diseño todo pantalla del iPhone X en su día, pero esta vez no parece haberle salido bien la jugada.
Teniendo en cuenta que cada vez llevamos móviles más grandes en nuestros bolsillos, los ingenieros de Apple se pusieron manos a la obra con un terminal de gama alta increíblemente delgado. Hablamos del iPhone Air, el futurista dispositivo que los californianos lanzaron este mismo año y al que la realidad le ha golpeado de lleno.
Y no solo porque no estén vendiendo las unidades que esperaban, sino porque incluso los gigantes chinos, que suelen copiar todo lo que hace Apple, han decidido dar marcha atrás al desarrollo de sus terminales ultradelgados, viendo que el mercado no está por la labor.
Según los últimos reportes que llegan desde la cadena de suministro asiática, lo que debía ser el inicio de una nueva era de móviles slim (delgados) se ha paralizado por completo. Las cifras son tan desalentadoras que Apple ha tenido que reducir su producción, y sus competidores, que ya estaban preparando sus propios clones, han decidido abortar misión antes de perder millones.
Los clones del iPhone Air dan marcha atrás
La industria tecnológica suele funcionar con imitaciones o copias. Cuando Apple lanza un dispositivo que se convierte en tendencia, el resto del mercado no suele tardar mucho en lanzar sus propias versiones inspiradas en el producto de los californianos. Se esperaba que 2026 fuera el año de los dispositivos Android basados en el iPhone Air, con todos los grandes fabricantes chinos inundando el mercado de terminales ultradelgados. Pero el mercado hablado: no interesan este tipo de terminales.
Un nuevo informe de DigiTimes, del que se hace eco 9to5Mac, que recopila información de fuentes de la industria como Sina Finance y Jiemian.com, ha revelado un cambio en los planes de muchas empresas chinas. Marcas como Xiaomi, OPPO y Vivo, que tenían proyectos avanzados para lanzar sus versiones del iPhone Air, han decidido paralizar o cancelar indefinidamente estos desarrollos.
El caso de Xiaomi es especialmente significativo. La compañía, que históricamente ha construido parte de su éxito ofreciendo alternativas accesibles y muy similares a los productos de Apple, estaba preparando una versión propia del iPhone Air. Sin embargo, tras ver la pobre acogida del modelo de Apple en los mercados, los ejecutivos han decidido que no merece la pena arriesgarse. Si el público no quiere el original, mucho menos querrá la copia.
Y esto ya pudo verse desde el lanzamiento. El iPhone 17 Pro y el iPhone 17 estándar agotaban en stock y daban semanas de espera a los clientes, mientras que el iPhone Air, con un precio de 1.219 €, estaba disponible para entrega inmediata. En consecuencia, Apple recortó su producción.
Samsung también cae
Pero la tendencia de rechazo de estos móviles slim no solo atiende a Apple. Samsung lanzó el Galaxy S25 Edge como una versión más delgada de su buque insignia, pero tampoco les ha salido bien. Como consecuencia, se ha reportado que Samsung ha cancelado el modelo del año que viene, enterrando, al menos de momento, esta gama.
Los usuarios, tanto en uno como en otro dispositivo, a pesar de que están dispuestos a gastar más de mil euros en el terminal, no aceptan tener menos batería y peores cámaras, junto con un rendimiento que no está a la altura de los mejores móviles del mercado. Aunque sí es cierto que, en el caso del iPhone Air, el rendimiento es propio de la gama Pro.
Son productos de nicho
Volviendo a poner el foco en el dispositivo de Apple, la realidad es que las miles de reviews que hay en internet, salvando el apartado de la cámara, dejan en muy buen lugar las características del dispositivo. Por tanto, del mismo modo que el iMac no se considera un fracaso por el hecho de que se vendan muchísimos más MacBook, aquí puede pasar lo mismo.
Quizá el error está en las expectativas que las compañías tienen sobre este tipo de dispositivos. Tiene su valor y sus clientes, pero no son para el gran público.
