Tesla vende menos coches, obtiene menos beneficios y sobre todo quema flujo de caja libre a un ritmo preocupante. La empresa fundada por Elon Musk acaba de reportar sus cuentas trimestrales y prácticamente todas las métricas demuestran que la compañía está siendo engullida por sus rivales, principalmente por BYD.
Malos resultados trimestrales
La empresa de coches más valiosa del mundo pierde fuelle por segundo trimestre consecutivo. Según los datos reportados, sus ingresos cayeron un 12% y el beneficio neto más de un 16%. El desastre financiero rápidamente se ha trasladado a sus acciones que corrigen cerca de un 6% en el pre mercado y está a punto de perder el billón de dólares de capitalización.
Las caídas llegan a pesar del lanzamiento de la nueva versión del Model Y y del aumento de producción de vehículos que alcanzó las 410.244 unidades. El problema es que Tesla entregó 384.122 coches lo cual implica costes asociados al stock con menos entrada de efectivo y más capital inmovilizado.
| Fabricante | Ventas Globales (Q2) | Cuota de Mercado | Variación Anual | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| BYD | 726.607 | 29,0% | +32% | JATO Dynamics |
| Tesla | 384.122 | 15,3% | -13% | Informe Tesla Q2 2025 |
| Hyundai-Kia | 210.500 | 8,4% | +12% | Counterpoint Research |
| Xiaomi | 8.920 | 0,4% | N/A (Lanzamiento) | Canalys |
A vueltas con el Robotaxi
La compañía también bajó en su unidad de almacenamiento y energía un 7% y lo que es más preocupante, su flujo de caja descendió casi un 90% por tres factores principales que tienen que ver con la producción de un nuevo modelo asequible conocido como Model 2 con el que pretende competir con BYD o Xiaomi, la mejora en las baterías, software y el rediseño de sus vehículos pero sobre todo con el desarrollo del Robotaxi autónomo que ya está en pruebas en Austin y que es la principal baza de Elon Musk para seguir sujetando la cotización de la compañía.
El robotaxi es la principal esperanza de los inversores de Tesla que confían en que se convierta en una línea de ingresos millonaria. La realidad es que de momento necesita un operador humano que pueda tomar el control del vehículo en cualquier situación y también son monitorizados en remoto por un equipo de personas que vigila que todo funcione correctamente. Además, otros competidores como Google con sus coches Waymo competirán con la propia Tesla. Lo mismo sucederá con la línea de robots Optimus que también precisarán de un monitor humano lo cual de inicio limitará la llegada a los hogares.
Elon Musk ha declarado que la caída de ventas se debe principalmente a la «incertidumbre económica con los aranceles y al aumento de la competencia» y ese es precisamente el problema de Tesla. Su principal rival es BYD que ya ha liderado la venta de eléctricos en China en varios trimestres produce modelos más baratos integrando además toda la cadena de suministro. BYD lideró el mercado chino de vehículos eléctricos con una cuota del 35,1% (426.000 unidades), superando ampliamente el 10,8% de Tesla (131.000 unidades).
La presión de los nuevos rivales: Xiaomi, Hyundai-Kia y otros
El liderazgo de Tesla en el mercado del coche eléctrico ya no es incuestionable. La irrupción de Xiaomi con su SU7, un coche eléctrico que rebosa tecnología por los cuatro costados, pero que además cuenta con un diseño atractivo y un precio muy competitivo, ha sorprendido incluso a los analistas más escépticos con la firma china. Esta ha sabido aprovechar perfectamente su ecosistema digital de productos, su músculo industrial de fabricación y la fidelidad de sus usuarios para posicionarse como un rival directo en uno de los segmentos clave para Tesla.
Tampoco podemos dejar de hablar del grupo Hyundai-Kia, que con modelos como el Hyundai Ioniq 5, Kona EV, o el Kia EV6, está consolidando su lugar entre los líderes globales del coche eléctrico. Aquí tenemos dos aspectos a destacar, una marca consolidada entre los consumidores más tradicionales y un producto con un precio más ajustado que Tesla, pero que tiene una buena combinación entre diseño, prestaciones, autonomía real y calidad de construcción.
El resultado de todo esto, además de la imagen que ha dejado Elon Musk en su idilio con Donald Trump, dejan a Tesla en una posición complicada. El multimillonario deberá poner toda su atención en su firma de coches si no quiere que los siguientes trimestres sigan la tendencia complicada de lo que llevamos de año.
