Cada vez son más las noticias que nos llegan sobre centros comerciales, y no es para menos, porque cada vez se compra más por internet y este tipo de espacios están evolucionando hacia un servicio más centrado en la experiencia de compra. Bajo esta premisa de transformación absoluta, Valencia se prepara para acoger una de las obras faraónicas más ambiciosas del panorama nacional.
Hablamos de Infinity, un titánico proyecto urbanístico que cambiará la zona sur de la ciudad del Turia. Tal y como detallan las informaciones publicadas sobre el proyecto impulsado por el empresario Tomás Olivo, este macrocomplejo pretende ser una ciudad en sí mismo. Se alejará del concepto de tiendas al que estamos acostumbrados para absorber el ocio, la gastronomía y el turismo de toda la cuenca mediterránea.
Inversión de 500 millones
Levantar un proyecto de esta magnitud requiere una ubicación pensada al milímetro. Infinity no se situará en el saturado centro histórico, sino en el estratégico PAI Fuente San Luis. Esta inmensa parcela se erige como el nuevo polo de crecimiento de la capital del Turia, conectando el emergente barrio de Turianova, el entorno del Hospital La Fe y las vitales arterias de tráfico V-30 y V-31.
Esta localización pretende consolidar urbanísticamente la zona sur hasta el nuevo cauce del río, creando un ecosistema económico completamente nuevo. La hoja de ruta oficial marca que las obras de construcción comenzarán este mismo año 2026, poniendo fin a un calvario de trámites administrativos. El proyecto original pertenecía a la promotora AQ Acentor, pero fue adquirido por unos 60 millones de euros por General de Galerías Comerciales, compañía que lo reformuló por completo. Aunque la licencia de obra existía desde 2021, el espaldarazo municipal definitivo no llegó hasta 2024. Si se cumplen los plazos de esta inversión astronómica cercana a los 500 millones de euros, el complejo abrirá sus puertas en 2028.
¿Qué tiendas tendrá?
El concepto tradicional de centro comercial ha muerto, y los inversores lo saben, por lo que están buscando nuevas fórmulas. Lo que Infinity propone es un modelo de retailtainment, es decir, unir tiendas con opciones de entretenimiento, como lo que vemos en el centro comercial X-Madrid. La idea de estos lugares es la de ofrecer tiendas de ropa y otras necesidades junto con una amplia oferta de lugares para divertirse.
Los números de su planimetría son abrumadores: contará con una superficie bruta alquilable de 92.000 metros cuadrados dedicados exclusivamente al comercio, superando a los actuales colosos del área metropolitana valenciana. Aquí se ubicarán cerca de 240 establecimientos que abarcarán moda, tecnología y restauración internacional.
Pero el verdadero interés llega con sus 20.000 metros cuadrados de suelo terciario adicionales, coronados por la construcción de un gran hotel. El objetivo es retener al visitante durante varios días y, para lograrlo, la oferta de ocio roza el parque de atracciones:
- Deporte y aventura: Rocódromos y zonas de freestyle indoor.
- Ocio inmersivo: Áreas dedicadas a la realidad virtual, escape rooms y recintos de ocio digital, con juegos de láseres y demás.
- El diseño inicial contempla incluso la integración de una piscina de olas artificiales para la práctica del surf, sujeta a viabilidad técnica. Esto ya se hace en el X-Madrid.
Para evitar que este gigante colapse los accesos de la ciudad, la infraestructura estará respaldada por un aparcamiento en altura con 4.000 plazas y una red de conexiones directas con el transporte público.
Hasta 9.000 puestos de trabajo
Las proyecciones del proyecto sitúan a Infinity como uno de los mayores generadores de riqueza privada de la década en Valencia, estimando la creación de 6.000 empleos directos en sus instalaciones y otros 3.000 puestos indirectos derivados de la logística, el mantenimiento y los servicios externos.
Las obras comenzaron el pasado mes de febrero justo detrás del Hospital La Fe de Valencia, parcela en la que se situará este nuevo pasatiempo en forma de macrocentro comercial. A pesar de su proximidad con el cauce del Turia, se han estudiado y se aplicarán todas las medidas necesarias para que esto no suponga ningún problema en caso de crecidas del río.
