Tras los recientes conflictos que estamos viviendo entre diferentes países, uno de los productos que más va a encarecerse, es el petróleo, por lo que no sería de extrañar que, en los próximos días y semanas, volvamos a acercarnos a unos precios que nadie quiere ver.
Para evitar esto, o al menos conseguir que nos salga lo más barato posible, hay apps que nos indican el precio de la gasolina y diésel de las estaciones cercanas, pudiendo ir a esa que tenga más stock o que simplemente asuma el nuevo coste, ofreciéndonos un precio más económico que en otras.
Cómo encontrar gasolina barata cerca
Existen muchas apps y webs que nos darán esta información. Son muy simples y solamente necesitamos darles acceso a la ubicación, para geolocalizarlas, o introducirlo nosotros manualmente si no queremos otorgar esos permisos. Una vez que estemos ya centrados en el mapa, aparecerán múltiples opciones, y podremos ver el precio de todos los combustibles que ofrecen.
Del mismo modo, dependiendo de la app seleccionada, veremos filtros para marcar el tipo de gasolina que más nos gusta, el depósito de nuestro coche o incluso cuánto nos cuesta ir hasta una en concreto, para así conocer el consumo exacto o lo que nos va a valer llenar el tanque. También, si somos fieles a una marca o tenemos sus descuentos, podremos marcar solamente esas estaciones, para que, entre todas las de la misma empresa, nos diga dónde es más económico, descartando otras que, posiblemente, no nos gusten tanto o no sean rentables en nuestro caso.
Una de las más conocidas es GasAll, que muestra en un mapa las estaciones cercanas y sus precios actualizados. Es rápida, clara y va directa al grano. Existen alternativas como GasoFlash o Fuelio que vienen pisando fuerte con interfaces muy claras y bonitas. Todas ellas gratuitas, por supuesto.
Otra opción muy cómoda es Google Maps, ya que muchos conductores la usan a diario y permite ver el precio del combustible sin necesidad de instalar nada más. Y si sueles conducir con navegador activo, Waze también resulta muy práctica gracias a las aportaciones de otros usuarios. Eso sí, estas no son tan intuitivas, ya que son más un navegador que una app para ver precios, por lo que puede que te resulte más cómodo una en particular dedicada a ello.
Más allá del precio que vemos en pantalla, conviene fijarse en pequeños detalles que pueden marcar la diferencia. Algunas cadenas ofrecen descuentos si pagamos con su app o acumulamos puntos en cada repostaje. Empresas como Repsol, Cepsa o BP suelen lanzar promociones puntuales que, a la larga, ayudan a reducir el gasto, por lo que no siempre el precio que veamos es el correcto. Otras, como Galp, por ejemplo, te reduce un 5% el precio si pagas con una tarjeta de Abanca, o tienes la app del Lidl, por lo que hay que sumar eso a mano si queremos conocer el precio final.
En definitiva, dedicar un par de minutos a comparar antes de repostar puede parecer poca cosa, pero con los precios actuales, ese pequeño gesto se nota, y mucho, en el bolsillo a final de mes.
