Mientras Elon Musk y el resto del equipo de Starlink trabajan para llevar cada vez más satélites al espacio, Europa busca la forma de aumentar su soberanía digital. Una de las claves pasa por priorizar el desarrollo de una constelación de satélites propia, que permita competir con Starlink y el resto de proveedores estadounidenses.
Starlink fue una de las empresas pioneras en dominar el espacio con el objetivo de ofrecer conectividad a todos los usuarios del mundo a través de una constelación de satélites que tiene en órbita. De forma progresiva, la firma de Elon Musk continúa lanzando cada vez más unidades con la intención no solo de liderar este servicio, sino de disuadir a cualquier otro competidor de tener la intención de introducirse en este mercado.
Durante la mañana de hoy, el ministro para la Transformación Digital y para la Función Pública, Óscar López, ha pedido a la UE que priorice el desarrollo de una constelación europea de satélites que permita reducir la dependencia de las empresas de EEUU. La petición se enmarca en su intervención en la reunión de los ministros de Telecomunicaciones de la Unión Europea que se ha celebrado durante ayer y hoy.
España quiere que Europa sea más independiente
Según ha explicado el ministro, Europa no puede ser competitiva “en el futuro si no tenemos un modelo” propio. La petición llega en un momento clave, puesto que la Comisión Europea tiene que lanzar nuevas licencias de la banda 2,4 GHz para sustituir a las que expiran en mayo de 2027. Por lo tanto, en la próxima licitación que ya se debería estar preparando, no solo se deberán tener en cuenta los criterios técnicos y económicos, además, también se deberán cumplir con las necesidades de soberanía que tenga la Unión Europea en este momento.
Es importante recordar que Estados Unidos ha enfriado las relaciones con los países miembros de la UE durante los últimos meses, por lo que la infraestructura existente actualmente podría quedar reservada para uso de EEUU en caso de necesidad, lo que llevaría a la UE a quedar incomunicada en caso de emergencia si no se tiene ninguna otra alternativa en el mercado.
De momento, la medida ha sido respaldada por España y por Francia. Por lo tanto, se desconoce si la propuesta seguirá hacia delante o no, y qué impacto podría tener en el reparto de frecuencias.
La Inteligencia Artificial, la otra gran preocupación
Además de las conexiones satelitales, durante la reunión también se ha hablado del desarrollo de la Inteligencia Artificial. Según ha afirmado Óscar López, la UE tiene una “oportunidad histórica” para definir un modelo propio de IA que se diferencie del resto de las opciones que existen actualmente en el mercado.
El objetivo no es el de tener el modelo más rápido, sino el que pueda dar una mayor confianza a sus usuarios. Para ello, es necesario que Europa se plantee una regulación mucho más flexible a la que tiene actualmente, recalcando que se debe simplificar el marco legal actual.
Como siempre ocurre en este tipo de peticiones, seguro que por delante quedan varios meses con noticias y rumores sobre los intereses de los diferentes estados miembros, que no tienen por qué ir en la misma dirección. Sin embargo, lo que queda claro es que España, junto al resto de sus aliados, considera clave tener una infraestructura satelital de telecomunicaciones con el objetivo de poder competir con los proveedores de servicios que están presentes en EEUU.
