La inteligencia artificial se ha convertido, para millones de personas, en una herramienta de uso diario, ya sea en cuanto a ocio, de trabajo, o incluso por simple búsqueda de información o datos que, anteriormente, nos hubiese dado pereza buscar, ya que, recopilarlos, puede ser tedioso.
Sin embargo, también es la forma en la que muchas personas, sobre todo estudiantes, dejan de esforzarse e investigar por su cuenta, dándole todo el trabajo a esta (la cual no siempre es fiable), para que les haga algo que sus profesores les han mandado, como un resumen de un libro, o una investigación sobre un tema en concreto.
Cómo saber si algo está hecho con IA
Hay diferentes formas de saber si algo está creado por una IA, o no, aunque dependerá, en cierto modo, del tema a tratar, ya que si hablamos de un problema matemático, por ejemplo, y el estudiante lo escribe a mano, es posible que sea más difícil demostrar que no usó la fórmula por su cuenta, pese a que, como decíamos, sigue fallando mucho, y fiarnos de la IA en temas de estudios o laborables, es jugársela.
Sin embargo, si queremos averiguar esto, vamos a ver los puntos más fáciles para lograrlo:
- Tono demasiado correcto: cuando un texto no muestra dudas, errores ni una forma de expresarse personal, y todo suena muy neutro y “perfecto”, puede resultar poco natural.
- Repetición de ideas: se explica lo mismo varias veces con palabras distintas, dando sensación de relleno en lugar de avanzar con información nueva.
- Contenido muy general: no aparecen ejemplos concretos, referencias de clase o detalles específicos, por lo que el texto podría encajar en casi cualquier situación.
- Fallos sutiles: aunque parece correcto, al leer con atención se notan pequeños fallos o explicaciones poco claras que delatan falta de investigación real, o no responden realmente a lo que les preguntamos.
Formas de comprobarlo
Aunque no siempre acertaremos, y no hay una forma 100% eficaz de ello (sobre todo si mezclan cosas de IA con cosas escritas por ellos), hay webs que nos pueden ayudar a resumir todos los puntos anteriores, y se encargarán de verificar si algo no les cuadra. También son IAs, por lo que se conocen bien entre ellas y suelen tener una buena tasa de acierto, sobre todo si hablamos de muchas páginas, donde hay más material para poder justificar su respuesta.
- Acceder y comprobar el archivo en AI Detector o ZeroGPT (servirá tanto para ChatGPT como Gemini, Grok y otras páginas)
- Ver el código HTML del texto: Otra forma de comprobarlo es a través de los códigos que dejan estos asistentes. Si lo han pegado en un Word o en un archivo que se puede copiar, podremos ver en webs que muestran el HTML cosas raras como span class=»hover:entity-accent entity-underline inline cursor-pointer align-baseline»span class=»whitespace-normal» y otros códigos Unicode especiales que, a la vista, no son parte de un texto normal con su negrita o cursiva.
Por tanto, lo mejor es no copiar, y solo usar ChatGPT si necesitamos verificar algo o resumir cierto contenido para estudiar, por ejemplo, pero nunca pedirle que sea él quien nos ofrezca información, pues puede estar mal contrastada, y, además, no nos servirá luego para el examen.
