Las empleadas del hogar, junto con el resto de colectivos afectados por las bajas retribuciones, no mejoraron sus ingresos reales con el incremento del Salario Mínimo Interprofesional que se produjo en el año 2025. De hecho, fue al contrario: perdieron capacidad adquisitiva dada la presión fiscal de nuestro país. En el mismo día en el que el Gobierno de España ha anunciado una nueva subida para el año 2026, es el momento de analizar el impacto real de este movimiento en 2025.
El pasado 12 de febrero de 2025, el BOE recogía el incremento del Salario Mínimo Interprofesional para el año en curso, registrando una subida de 50 € al mes hasta alcanzar los 1.184 € mensuales en 14 pagas. Una medida que fue bien recibida por los trabajadores de los sectores históricamente relacionados con las bajas retribuciones, como es el caso de las empleadas del hogar, pero que finalmente ha dejado más interrogantes que alegrías sobre el impacto real que ha tenido en el bolsillo.
De poco sirve incrementar el salario mínimo en 50 € al mes si el resto de los gastos asociados a la actividad laboral también suben y, además, las obligaciones de cada contribuyente —como es el caso de la declaración de la Renta— impactan en el bolsillo de las trabajadoras, como veremos a continuación.
Un incremento real de 3 € al mes
Como hemos explicado, el SMI pasó de los 1.134 € hasta alcanzar los 1.184 €. Esto supone un incremento de 700 € al año y de 50 € al mes. Para entender la gravedad de la situación, es importante recalcar que mencionamos cantidades brutas, no netas. Es decir, a esta subida le debemos restar los impuestos de los que se beneficia el Ministerio de Hacienda.
Uno de los aspectos clave lo encontramos en el aumento de las contingencias comunes que este sector tuvo que afrontar con respecto al año anterior, cuya cuantía se sitúa en, aproximadamente, 20 € al mes. A ello le debemos sumar, además, unos 25 € en concepto de IRPF, aunque la cantidad exacta dependerá de la situación personal de cada trabajador y de si se aplica, o no, una deducción.
Otro de los aspectos que han mermado la capacidad adquisitiva de las empleadas del hogar después de haber anunciado el incremento del SMI es la creación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que empezó en el año 2023 con un 0,6 % y alcanzó el 0,8 % en el año 2025. Sobre el total, el trabajador costea con su nómina el 0,13%, el restante 0,67% recae en manos del empleador. Con estos cálculos, las empleadas del hogar se llevan, aproximadamente, 3’3 € con respecto a lo que cobraban el año anterior.
Es importante tener en cuenta que este cálculo depende de factores como el pago de las contingencias comunes a cargo de los empleados y del IRPF. Pero, ¿y qué ocurre con la declaración de la Renta?
| Año | SMI Mensual (14 pagas) | SMI Anual | Incremento % |
|---|---|---|---|
| 2024 | 1.134 € | 15.876 € | 5% |
| 2025 | 1.184 € | 16.576 € | 4,41% |
| 2026 | 1.221 € | 17.094 € | 3,1% |
La Renta, el otro gran problema
Pese a que el Gobierno dio luz verde a la subida del salario, no aumentó el umbral obligatorio para realizar la declaración de la Renta. Un escenario que ha provocado que a partir del próximo 8 de abril, que es cuando se abre el plazo para la Renta 2026, las empleadas del hogar que cobraron el SMI durante todo el 2025 tengan que rendir cuentas con el fisco.
Según fuentes que hemos consultado desde ADSLZone, algunas empleadas ya han comenzado a recibir advertencias por parte de gestores de que una mujer sin hijos en España podría tener que pagar unos 300 €, aunque siempre dependiendo de la situación personal de cada persona. A esta cantidad habría que sumar el coste de hacer la Renta en el caso de que se apoyen en un profesional para poder hacerla con la seguridad de no tener problemas.
Una pérdida cercana a 5 € al mes
Lo que en un principio se anunció como un importante paso hacia adelante a la hora de mejorar la capacidad adquisitiva de los profesionales con salarios más bajos, ha terminado por convertirse en un importante problema para estas rentas.
Si tenemos en cuenta que hacer una Renta con ayuda profesional puede tener un coste de, aproximadamente, 100 €, esto supondría 8 € al mes. A ello le restamos los 3 € de incremento real, y nos quedamos con una pérdida mensual de 5 €, aproximadamente.
Mientras que las empleadas del hogar han visto cómo han perdido capacidad adquisitiva pese a la subida, las arcas del Estado han sido las grandes beneficiadas, llevándose a través de los diferentes impuestos 47 € de cada 50 € que recibe este colectivo, siempre en función de las características personales de cada uno de ellos.
