Representantes del Ejecutivo se han reunido con los sindicatos y los empresarios para establecer el Salario Mínimo Interprofesional que estará vigente durante el próximo 2026. En él, se plantea imprimir una nueva subida hasta alcanzar los 17.094 € al año.
El Gobierno se ha reunido con los sindicatos y los representantes de los empresarios este miércoles para abordar la nueva subida que se espera realizar del Salario Mínimo Interprofesional para este 2026. La propuesta incluye un incremento del 2’1% hasta alcanzar los 1221 € brutos al mes distribuidos en 14 pagas. Es decir, 17.094 € al año.
Si tenemos en cuenta que actualmente el SMI está fijado en 1.184 € al mes, se trataría de una subida de 37 € con carácter mensual. Además, un aspecto que destaca es que estará completamente exento de tributar por el IRPF con el objetivo de reducir la presión fiscal de las rentas más bajas.
Los interlocutores todavía no han aceptado la propuesta
Como hemos indicado, se trata de una propuesta que llega desde el Gobierno, pero que debe ser aprobada por los diferentes interlocutores involucrados. Mientras que se espera que los sindicatos den el sí a la propuesta, no ocurre lo mismo con los representantes de los empresarios, cuya propuesta pasaba por aceptar un incremento de un máximo de un 1’5%.
El principal interrogante que existe radica en quién soportará este incremento de los salarios. Con el objetivo de atraer a los empresarios, el Ministerio de Trabajo ha propuesto una revisión del marco legal actual que impide que las empresas que tienen contratos con la administración pública, repercutir el aumento de costes que les provoca la subida del SMI en las contratas públicas. Hacienda siempre se ha negado a esta posibilidad, pero ahora podría ser una opción muy interesante que ayudaría a encontrar un consenso común entre todas las partes implicadas.
Tendrá efecto retroactivo y no tributará por el IRPF
Una vez todas las partes implicadas lleguen a un acuerdo, que se espera que sea próximamente, la subida será aprobada por el Consejo de Ministros y tendrá efecto retroactivo desde el pasado 1 de enero. Por lo tanto, una vez sea oficial, las empresas se tendrán que poner al día con los trabajadores que perciban este salario durante los días siguientes.
Es importante tener en cuenta que la ley actual no exige al Gobierno que este tenga que negociar con el resto de los implicados las subidas del salario mínimo, sino que se puede aprobar de forma unilateral. El marco legal contempla la opción de escucharlos, como ha hecho, pero después puede tomar la decisión que considere en función de sus objetivos de legislatura.
Pese a que el Ministerio de Hacienda siempre ha negado la posibilidad de que las rentas más bajas queden exentas de tributar por el IRPF, en la mesa de negociación se ha puesto este tema como una de las claves para que estas rentas tengan un mayor poder adquisitivo.
Durante las próximas semanas podremos conocer más información sobre la postura final del ministerio liderado por Yolanda Díaz y sabremos cómo afectará este incremento a nuestras nóminas y el porcentaje de personas que se podrán beneficiar de este nuevo incremento.
