Los servicios privados de transporte están viviendo sus peores momentos en la comunidad catalana. Ahora mismo se encuentran sumidos en una tremenda encrucijada. La nueva normativa que pretende implantar la Generalitat les ha obligado a sacar a la luz cuáles serían sus consecuencias y, según han informado algunas empresas del sector, se prevé un futuro muy crudo para la movilidad urbana.
Hay que remitirse a meses atrás, cuando el gobierno de Cataluña propuso una serie de cambios para priorizar la futura ley del taxi. De esta manera, el servicio de los VTC (Vehículo de Transporte con Conductor), un negocio cada vez más presente en grandes ciudades, cobraría menos importancia, pero también produciría uno de los resultados más graves: mayor limitación al acceso a un transporte flexible. Así lo ha comunicado una de las empresas afectadas, Bolt, que se ha sumado a una campaña contra este tipo de decisiones legislativas.
Una normativa que penaliza al usuario
El informe al que ha podido acceder ADSLZone certifica que el debate de la movilidad de transporte está más candente que nunca. Cataluña continúa enfrascada en causar conflictos sociales cada vez que un usuario desee escoger el medio que mejor le convenga para trasladarse de un punto a otro. Y es que la polémica ha vuelto a surgir con su nueva regulación: obligará a los transeúntes que reserven vehículos de Uber, Cabify o Bolt dos horas antes para sus viajes.
Esto es algo que no ha sentado bien en el segmento de la conducción privada para pasajeros, por lo que no ha dudado en dar la voz de alarma. En el día de hoy, 29 de enero de 2026, Daniel Georges, director de Bolt en España, ha advertido de la gravedad de este asunto, ya que este nuevo reglamento «penalizará especialmente a quienes no tienen coche propio». Además, recalca que habrá cada vez menos opciones de transporte compartido y critica que no se estén añadiendo más soluciones de movilidad.
Asimismo, el dirigente ha hecho hincapié sobre todo en aquellas personas que necesitan coger un coche para dirigirse a cualquier punto de forma rápida y flexible, por lo que reducirá drásticamente la demanda. Y en una comunidad autónoma como Cataluña, donde se soporta una elevada presión del sistema del transporte, esto podría suscitar más problemas para los viajeros. Así lo ha contrastado Georges en la siguiente réplica:
«Mientras muchas ciudades europeas ya están trabajando en la integración de vehículos autónomos y en cómo ampliar la movilidad bajo demanda de forma inteligente, Barcelona está debatiendo medidas absurdas que miran al pasado».
La caída estimada en movilidad bajo demanda será de un 25 %
Si finalmente consiguen aprobarse las condiciones legislativas que están ahora mismo sobre la mesa del Parlament, podría provocar una retracción de hasta un 25 % en la oferta de movilidad bajo demanda en Barcelona. Teniendo en cuenta que constituye una de las urbes con más densidad de población de nuestro país, la sensación de poder viajar cómodamente y sin miedo a tener que realizar la reserva disminuye.
El impacto al que se llegaría es más negativo de lo que aparenta. Bolt afirma que los ciudadanos serán los primeros en notar los resultados, pero también repercutirá en múltiples negocios (hostelería, ocio nocturno o turismo) bajo estas tres premisas:
- Menos alternativas de transporte.
- Ralentización económica.
- Desigualdad social.
Campaña contra la ley catalana
Bolt ha considerado esta ley como «medidas absurdas que miran al pasado». Por ello, con el fin de frenar los impulsos del Ejecutivo catalán, la compañía ha organizado un movimiento de protesta colectiva bajo el lema #EsperaAssegut («Espera sentado»). De esta forma, su misión es combatir la limitación de acceso a otras opciones de transporte.
Tal y como se puede ver en la imagen de arriba, esta desaprobación incluye la colocación de sillas plegables de color verde en varios puntos estratégicos de las calles de Barcelona. La repulsa simboliza lo que van a necesitar los ciudadanos mientras esperan dos horas a que llegue el vehículo solicitado. Para Georges, Barcelona es una de las ciudades más importantes para continuar mejorando sus prestaciones y asegura que iniciativas como esta harán fomentar la participación ciudadana.
