Los cruces son uno de los puntos donde más accidentes se producen entre vehículos, sobre todo en entornos urbanos. Y aunque la solución en un primer momento parecía estar en las rotondas, nada más lejos de la realidad. Ralentizan el tráfico, potencian los accidentes al abandonarla y son prácticamente imposibles de instalar en autovías y autopistas.
Es por eso que se están buscando soluciones, y Estados Unidos parece haberla encontrado en un nuevo sistema de intersecciones llamado RCUT o Restricted Crossing U-Turn, y pronto podría llegar a Europa.
Adiós a las rotondas en Estados Unidos
El RCUT vendría a reemplazar las rotondas tradicionales, a través de un diseño que tiene como prioridad reducir los accidentes y hacer que el tráfico sea fluido. Dos variables que, juntas, son casi una utopía, pero que Estados Unidos ya está probando con éxito. Este nuevo sistema de cruces hace que los coches no tengan que hacer esos bruscos giros a derecha o izquierda, una de las maniobras más peligrosas en este tipo de intersecciones.
Ahora, en lugar de que los vehículos puedan hacer esos giros, tendrán que girar primero a la derecha, avanzar unos metros (entre 150 y 400, según el diseño) y después hacer un giro en U para incorporarse en la dirección deseada. Lo mismo sucedería con los conductores que quieren seguir su sentido, es decir, no cruzar la rotonda de frente. Ahora tendrán que dar la vuelta de manera controlada hasta donde esté habilitado el giro en U.
Según calcula la Federal Highway Administration de Estados Unidos, este sistema puede reducir hasta en un 54 % los accidentes totales en las intersecciones en cuestión y hasta un 70 % los siniestros con heridos. Y eso, teniendo en cuenta que en España son las carreteras convencionales las que se unen directamente con autopistas y autovías, podría suponer un gran avance en materia de seguridad. La DGT debería ponerlo sobre la mesa.
Por tanto, ahora los cruces se convertirán en una especie de rotonda alargada, pero con la diferencia de que los coches que circulan por la vía principal no se ven obligados a frenar, dado que no hay ningún vehículo atravesando perpendicularmente ni frenando para efectuar el giro. Al dejar de lado el cruce directo, se debería reducir significativamente las posibilidades de que haya impactos laterales, uno de los tipos de colisión más peligrosa y mortal. Y todo esto al tiempo que la carretera conserva su fluidez en el tráfico. Una maravilla.
Y la última gran ventaja de este sistema RCUT es que tampoco necesita de una gran construcción ni de invertir cientos de miles de euros en él, y es capaz de encajar en lugares donde no hay mucho espacio. El sistema ya se está probando en varias zonas de Estados Unidos y, según las autoridades, los accidentes se están reduciendo y el tráfico está siendo más fluido. Las ciudades que mejores resultados están reportando son aquellas en las que el tráfico denso está a la orden del día.
¿Llegará a España?
Y la duda ahora se traslada hacia Europa, una región donde las rotondas se usan en todos los países y prácticamente forman parte de la cultura urbanística de todas las ciudades. Sin embargo, si en Norteamérica se sigue apostando por este sistema y las cifras continúan siendo esperanzadoras, no habrá excusa para no traerlo a nuestro continente.
Y para los conductores, la cosa también cambiaría un poco, ya que tendrían que adaptar su forma de conducir a un nuevo esquema de maniobras y señalización. Aunque lo mismo ocurrió en su día con las rotondas, y hoy son un elemento clave, por lo que es de esperar que más pronto que tarde dejen también paso a nuevas soluciones de movilidad segura.
