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Elon Musk ha conseguido que el Tesla Roadster se eleve del suelo, realice acrobacias y acelere en menos de un segundo. Sin embargo, eso tiene poca utilidad práctica más allá de la presentación de ayer que fue espectacular. Detrás de todo hay una historia de promesas incumplidas, características recortadas y limitaciones que han pasado desapercibidas.
Tesla presentó el nuevo Roadster el 15 de octubre de 2026 en las instalaciones de SpaceX en Texas. Hay que reconocer que todos nos quedamos con la boca abierta al ver el coche con sus propulsores de aire comprimido, capaces de elevarlo del suelo y permitir maniobras aéreas.
No obstante, nueve años de espera desde la anterior versión nos ha dado tiempo para formularnos una pregunta en la mente que ahora podemos responder: ¿se parece el Roadster que ha presentado Musk al que prometió en 2017?
La respuesta es que han cambiado muchas cosas. Algunas son más evidentes, pero otras se han quedado en el camino y en segundo plano eclipsadas por haber visto el coche volador de Tesla.
Un coche que debía llegar en 2020 y que ahora se espera para 2028
El Tesla Roadster de segunda generación se presentó por primera vez en noviembre de 2017. La compañía anunció que empezaría a venderlo en 2020.
Desde entonces, el vehículo no ha parado de encadenar retrasos y nuevas previsiones. La presentación de ayer tampoco ha servido para despejar muchas dudas. Elon Musk señala ahora 2028 como objetivo para iniciar su producción.
Si se cumple, el Roadster comenzará a fabricarse ocho años después de la fecha inicialmente anunciada. Además, Tesla no ha confirmado un calendario firme de entregas.
Los 1.000 kilómetros de autonomía se han convertido en una cifra mucho menor
Una de las características más llamativas del Roadster original era su autonomía anunciada de 1.000 kilómetros. Tesla anunció a bombo y platillo que sería un deportivo capaz de recorrer distancias extraordinarias con una sola carga.
En la nueva presentación la cosa ha cambiado radicalmente. Tesla habla de una autonomía superior a 300 millas, equivalentes aproximadamente a 480 kilómetros. La cifra es mucho menos ambiciosa que esos 1.000 kilómetros.
Prometieron cuatro plazas y ahora solo quedan dos, o incluso una
El Roadster de 2017 se presentó con una configuración de cuatro plazas, aunque es cierto que las dos posteriores eran de dimensiones reducidas. Sin embargo, el rediseño ha eliminado de un plumazo esta posibilidad.
La versión Performance tiene dos asientos, al igual que la Thrust. Por su parte, la variante Rocket, la que has visto volar en la presentación, es monoplaza. De nuevo, una modificación significativa con respecto a lo prometido.
Los 400 km/h prometidos todavía están por demostrar
Tesla también anunció originalmente una velocidad máxima superior a 400 km/h. Sin embargo, en la presentación se habló de una velocidad superior a 230 millas por hora, aproximadamente 370 km/h.
Hasta que no esté el vehículo real producido no podemos afirmar que los 400 km/h no sean ciertos, pero en la presentación se habló de algo menos de velocidad. Falta una prueba independiente que corrobore todo esto.
El Tesla que vuela no es el que cualquiera podrá conducir por carretera
Probablemente sea la letra pequeña más importante de toda la presentación. El nuevo modelo de Tesla se distribuye en tres configuraciones: Performance, Thrust y Rocket. Únicamente la Rocket incorpora el sistema completo para elevarse y maniobrar en el aire.
Esta versión se ofrecerá con invitación, cuenta con una única plaza y Tesla ha reconocido que no estará autorizada para circular por vías públicas.
Es decir, el coche que ha protagonizado los vídeos más espectaculares de las últimas horas no es un vehículo que cualquier comprador pueda reservar, matricular y conducir por la carretera.
El problema no es que Tesla haya cambiado el Roadster, sino las promesas acumuladas
La realidad es que el nuevo Roadster incorpora tecnologías extraordinarias y Tesla ha vuelto a demostrar que es capaz de construir lo inimaginable.
Lo que sí podemos discutir es que la compañía lleva casi una década prometiendo cosas y realizando anuncios de un coche que ha cambiado mucho con respecto a lo que han ido comentando.
Además, después de 9 años, la pregunta no es si el Roadster puede volar. Es cuándo podrá comprarse de verdad y cuántas de sus nuevas promesas llegarán sin cambios al modelo definitivo.
