Cuando las balizas V16 apenas llevan unos pocos meses en el mercado, ya hay quien está pensando en qué nueva medida será su sustituta. Una de las que ha logrado acaparar una mayor atención durante los últimos meses es la señal V27 que, pese a que no es su sustituta natural, podría ofrecer una interesante complementariedad. Sin embargo, antes tendría que derribar dos limitaciones que pueden suponer un importante contratiempo.
Las balizas V16 son obligatorias desde el pasado mes de enero. A partir de entonces, cualquier conductor que no circule con una de ellas disponible en el interior de su vehículo se puede enfrentar a una sanción económica que podría alcanzar los 200 €. Pese a que se trata de un dispositivo que actualmente se encuentra en fase de expansión, la realidad es que ya son muchos los colectivos que exploran cuáles son posibles opciones que tendremos para sustituirlas. Una de las favoritas es la señal V27. Pero, ¿cómo funciona y cuáles son sus características principales? A continuación te contamos todo lo que tienes que saber.
Cómo funciona la señal V27
Para entender qué aporta, lo más importante es conocer el funcionamiento de las balizas V16. Cuando activamos uno de estos dispositivos, tenemos 100 segundos hasta que se envía nuestra posición a través de las redes IoT. La plataforma DGT 3.0 es la encargada de transmitir la señal de peligro a todos los paneles luminosos que se encuentran cerca de la ubicación del accidente para advertir al resto de los conductores que van a pasar cerca de dicha ubicación.
Pero, ¿qué ocurre cuando circulamos por una vía secundaria y no existen estos paneles? Es entonces cuando entra en juego la señal V27. Se trata de una señal que es 100% digital y tiene como objetivo informar al resto de los conductores sobre la presencia de un vehículo detenido por emergencia.
Cuando se activa la baliza V16, transmite la ubicación y la hora en la que se ha producido la incidencia a la plataforma DGT 3.0. En ese momento, la DGT genera la señal V27, que alerta digitalmente a otros conductores que están circulando por la zona. Si circulamos por vías secundarias, es muy útil, puesto que no existen tantos paneles como en las carreteras o en las autovías. Pero, ¿cuáles son sus principales limitaciones?
Las dos limitaciones de la señal V27
Entonces, ¿cuál es el problema que nos podemos encontrar con este tipo de señales? Principalmente, tenemos dos elementos a los que debemos prestar nuestra atención:
- Lo primero que debemos tener en cuenta es que para que podamos recibir la señal V27 en nuestro vehículo, debemos tener un coche conectado. Es decir, tendremos que disponer de un coche moderno que cuente con la tecnología necesaria como para que haya sido compatible con esta tecnología. No obstante, actualmente gran parte del parque automovilístico español todavía no puede recibir estos avisos.
- En segundo término, además de lo anterior, el coche o el proveedor deberán estar dados de alta en el Punto de Acceso Nacional de Información de Tráfico y Movilidad. Por lo tanto, también deberemos de asegurarnos de esta cuestión para disfrutar de todas las ventajas que puede llegar a ofrecernos.
El hecho de que se trate de una señal que es 100% virtual, provoca que no todos los coches puedan ser compatibles con ella y que su integración no sea tan sencilla como cuando dependemos de un dispositivo físico, como ocurre con la baliza V16. No obstante, cualquier medida de seguridad que pueda ser útil para garantizar la tranquilidad de los conductores siempre es una buena noticia. De momento, todavía tendremos que esperar unos años hasta que la señal V27 pueda ser aprovechada al máximo.
