El Gobierno español apoya que se prioricen las conexiones acabando así con la neutralidad de la Red

Ya es oficial la postura del Gobierno sobre la neutralidad de la Red. El Ejecutivo ha respondido a la consulta pública abierta por la Comisión Europea y ha apoyado que se prioricen las conexiones a Internet al señalar que este principio "no debe entenderse de modo estricto, en el sentido de que todos los usuarios deban recibir idéntico tipo de servicio".

La respuesta del Ministerio de Industria español ya está sobre la mesa de la Comisión Europea. Según publica El País, el texto acepta que se introduzcan mecanismos de restricción y gestión de tráfico "tanto en los equipos terminales (y en sus respectivas aplicaciones) así como en otros elementos gestionados por los llamados intermediarios de Internet, como serían las redes de distribución de contenidos, buscadores o agregadores de contenidos".

En la postura española se puede ver cómo en su opinión, la Unión no debería reforzar la protección de la neutralidad de la Red, sino permitir el "bloqueo, restricción o gestión de tráfico" a las empresas que proporcionan la conexión siempre que no sea de "manera indebida". El Gobierno afirma que se "debe considerar adecuada" la oferta de diferentes velocidades o precios para la conexión dependiendo del servicio que se utilice. De este modo, contenidos de la red podrían ver restringido su tráfico, y es obvio pensar en las primeras víctimas de las prioridades de gestión del tráfico: los servicios P2P y aquellos que consuman un amplio ancho de banda.

De momento, los operadores ya restringen la velocidad de acceso a Internet en banda ancha móvil si el usuario supera un volumen de tráfico contratado al mes o si se utilizan algunos servicios como el intercambio de archivos o programas VoIP como Skype. El Gobierno, según el texto presentado, califica esto como "variedad de servicios y acuerdos" y señala que no se puede calificar esto como "discriminación indebida".

"Debería existir un acuerdo entre operadores y servicios de contenidos"

La propuesta del Gobierno pasa por animar a las empresas involucradas -por un lado los operadores y por otro los creadores de contenidos- a alcanzar acuerdos para evitar que sean las autoridades de competencia quienes estipulen tales acuerdos. La postura se aproxima así a la mostrada por el presidente de Telefónica, César Alierta, que defendió la creación de la llamada "tasa Google" por la que los buscadores así como otros servicios de la Red deberían pagar a los operadores por utilizar sus redes.

Sin embargo, como podemos leer en Público.es, empresas como Yahoo y Skype han mostrado su oposición a la postura que sostiene el Gobierno ya que consideran que si los operadores tienen la posibilidad de gestionar a su gusto el tráfico podrán "restringir lo que quieran siempre que informen a los consumidores". Ahora falta por ver cómo encaja la Comisión Europea el texto remitido por España así como por el resto de partes interesadas sobre el principio de neutralidad de la Red y si el órgano europeo apuesta por una Red más abierta o de velocidades priorizadas.