Los miercoles de cine a 4 euros, ¿suficiente para sacar al sector de la crisis?

«Miércoles al Cine«. Con este nombre han denominado la FAPAE, la asociación de distribuidores FEDICINE y la asociación de exhibidores FECE con apoyo del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA), la nueva iniciativa para que el precio de las entradas en dicho día (salvo si coincide con festivo) sea reducido, de 3,90 euros.

En los últimos meses del pasado año se reabrió el debate sobre el precio de las entradas a las salas de cine en España. La Fiesta del Cine celebrada durante tres días en octubre en los que se dejó el precio en 2,90 euros y que tuvo una acogida espectacular (1,8 millones de espectadores) sirvió para que el sector se replantease su situación en un momento en el que la asistencia a las salas llega a mínimos históricos.

Tras varios meses de especulaciones en torno a una posible rebaja en los precios para volver a atraer a los espectadores, ya conocemos el paso a dar por las asociaciones implicadas en este aspecto. Se trata de la iniciativa «Miércoles al Cine» que promete revitalizar el otrora denominado «Día del Espectador» situando el precio de las entradas entre 3,90 y 5 euros.

Los citados cuatro organismos han señalado que la oferta estará disponible en 306 cines de todo el país entre el 15 de enero y el 15 de abril. «La iniciativa demuestra el esfuerzo que quiere hacer la industria cinematográfica por adaptarse a la demanda del mercado, así como fomentar la asistencia a salas de cine como un hábito cultural y social», explican sus promotores en un comunicado.

Su objetivo, según admiten, es llegar al «público que demostró tener ganas de consumir cine en pantalla grande y es muy sensible al precio de la entrada de cine«. Además, han anunciado que la Fiesta del Cine tendrá dos ediciones en 2014 a diferencia de la política de los últimos años, cuando se celebró una única vez al año.

Una medida insuficiente

Sin embargo, cabe reflexionar sobre el paso dado por el sector con esta rebaja. Cuesta creer sobremanera que el público retome el hábito de acudir a las salas cuando se producen ofertas tan puntuales. En lugar de plantearse una bajada de precios generalizada que verdaderamente despierte el interés entre los aficionados han preferido optar por ofrecer entradas entre 4 y 5 euros los miércoles, algo que sí mejorará la asistencia a las salas pero que ni mucho menos solventará la profunda crisis que vive el sector.

Lo que realmente necesita y es un clamor entre el público es una rebaja drástica en el precio de las entradas, que no ha dejado de subir en la última década. En los últimos años, con la fuerte crisis económica desatada en el país como factor clave, el interés por el cine se ha hundido debido fundamentalmente al exagerado precio que tienen las sesiones en los días en los que la gente sí solía acudir al cine como son los fines de semana. El sector ha preferido apostar por las ofertas puntuales, que dejarán largas colas durante escasos días al año convirtiéndose en excepciones a la regla. En sus manos está el lavado de cara, pero por ahora no parece demasiado dispuesto a mojarse.