Orange y Vodafone compartirán redes como respuesta al pacto entre Movistar y Yoigo

Importante movimiento en el sector de las telecomunicaciones españolas. Orange y Vodafone han comenzado un proceso para compartir sus redes de telefonía móvil y así plantar cara al acuerdo que alcanzaron Movistar y Yoigo en el verano de 2013.

El periodista Ignacio del Castillo adelanta en Expansión en Orbyt de forma exclusiva el principio de acuerdo entre Orange y Vodafone para la compartición de redes móviles en nuestro país. Las dos compañías, que junto a Movistar lideran el sector móvil español, buscarían hacer frente a la unión del operador histórico con Yoigo alcanzado meses atrás.

Recordemos que en el pasado verano tanto el operador presidido en nuestro país por Luis Miguel Gilpérez como la filial española de TeliaSonera pactaron la fusión de parte de sus infraestructuras para reducir de este modo los costes de inversión en nuevas redes. Ello derivó en una oferta comercial de conexiones 4G por parte de Movistar a través de la infraestructura de Yoigo a la vez que ésta comenzó a ofrecer servicios de banda ancha fijo de ADSL y fibra óptica por primera vez desde que comenzase a operar en España.

Este acuerdo fue denunciado por sus competidores, que no tardaron en señalar que se trataba de una "compra encubierta" por parte de Movistar. Meses más tarde, Orange y Vodafone deciden hacer frente con un principio de acuerdo en este sentido con el que buscarían recortar los gastos de inversión coincidiendo con el actual momento de caída de ingresos por la apretada guerra de tarifas.

Ambas compañías estarían en conversaciones para concretar las propuestas y definir los puntos donde compartirán infraestructuras. En un primer momento compartirán alrededor de 2.000 emplazamientos situados en las zonas menos pobladas, de modo que accederan a un coste inferior a las zonas consideradas menos rentables por contar en ellas con menos clientes.

En un primer momento los operadores desmantelarían cerca de 1.000 sites (de los 14.000 de Orange y 16.000 de Vodafone) y reinstalarían sus equipos en las bases del operador contrario. Una vez amortizados estos costes de desmontajes y nueva instalación Orange y Vodafone asumirían el 50% de los ligados al alquiler, seguridad y mantenimiento de los emplazamientos, lo que minimizará el impacto en sus cuentas.

A pesar de que este acuerdo inicial solo afecta a un porcentaje reducido de las antenas que ambos operadores tienen desplegadas, el pacto podría extenderse de forma progresiva en función de cómo funcione y el ahorro real que suponga para las dos compañías.

De este modo, los operadores vuelven a tender puentes entre ambos para competir fundamentalmente con Movistar. Se trata del segundo gran acuerdo que alcanzarían en el último año después de anunciar un despliegue conjunto en redes de fibra óptica con el que Orange y Vodafone pretenden crear una red que alcance los 6 millones de hogares con cobertura en 2017.