Microsoft podría acabar con el soporte de Windows 7 antes de lo previsto

Microsoft podría acabar con el soporte de Windows 7 antes de lo previsto

Redacción

Microsoft sigue buscando fórmulas para potenciar el uso de su último sistema operativo, Windows 8. Entre las posibilidades que maneja está el poner fin antes de lo previsto al soporte oficial de Windows 7 de modo que forzaría a sus usuarios a dar el salto a su último software.

A pesar de ser el sistema más exitoso de Microsoft en los últimos años, la compañía podría dar la espalda a Windows 7 como parte de la estrategia trazada para aumentar la cuota de mercado de Windows 8. Así lo señalan nuestros compañeros de Softzone.es, que recogen las últimas especulaciones sobre el fin del soporte a esta plataforma.

En principio el 13 de enero de 2015 es la fecha marcada por la firma estadounidense para acabar con el soporte estándar de W7, sistema que logró el éxito que le faltó a la anterior apuesta de los de Redmond, Windows Vista. Después de ese día las actualizaciones que lanzaría Microsoft únicamente servirían para corregir errores puntuales y fallos de seguridad a través del soporte extendido, cuyo punto y final está previsto a priori para el 14 de enero de 2020.

Según confirmó la compañía, el próximo 8 de abril de 2014 se acabará con el soporte para Windows XP. Durante 12 años ha estado actualizando su software más extendido y algunos expertos ven en ello uno de los motivos por los que muchos usuarios han optado por mantenerlo en sus equipos en lugar de instalar otros sistemas más modernos. En el caso de Windows 7 lo que se reduciría en algunos años sería este soporte extendido dada la cercanía para el fin del soporte básico.

El principal objetivo de este movimiento estaría en el sector empresarial, el primero al que «invitaría» de este modo a actualizar a Windows 8. No en vano, la actualización 8.1 que verá la luz en menos de un mes tiene varias mejoras enfocadas a este segmento al margen de otras centradas en la experiencia de los usuarios particulares.

Lo cierto es que un año después de su lanzamiento Windows 8 no ha logrado asentarse como la multinacional aún liderada por Steve Ballmer pretendía. Así lo demuestran los datos de StatCounter, que le otorgan un 3,3% de cuota de mercado, poco más de la mitad del fracasado Vista y un porcentaje mucho menor del que tiene Windows 7 (52,73%) y Windows XP (23,96%). ¿Conseguirá su objetivo Microsoft acabando con el soporte a su software más utilizado?