Windows 7 y Windows 8.1 dejaron de recibir soporte oficial por parte de Microsoft hace años, pero poco a poco las marcas dejaron de ofrecer actualizaciones de sus navegadores web a dichos sistemas operativos. Aún quedaba uno que podía instalarse, que dejará de recibir correcciones de seguridad pronto. Aunque podrá seguir usándose, en la práctica el fin del soporte marca el punto final para navegar con garantía en estas antiguas versiones del software.
Casi todos los usuarios se han pasado a Windows 10 y Windows 11, pero todavía hay gente que utiliza las versiones 7 y 8.1. Según datos recientes de StatCounter, casi un 4% de los internautas se niegan a abandonar los sistemas operativos veteranos de Microsoft. La mayoría de los navegadores web de escritorio abandonaron esos softwares después de que la empresa dejase de ofrecer actualizaciones de seguridad en enero de 2023. No obstante, Mozilla Firefox se mantuvo firme como único salvavidas para los que querían seguir navegando de forma segura.
La última versión compatible para Windows 7 y 8.1 fue Firefox 115, lanzada en julio de 2023. Si bien los usuarios ya no obtenían mejoras y nuevas funciones, la compañía seguía ofreciendo parches de seguridad en el Canal de Versión Extendida (ESR son sus siglas en inglés). Después de años manteniendo el soporte oficialmente, la firma ha anunciado que dejarán de hacerlo a principios de marzo de 2026.
Podrá seguir usándose, pero no será seguro
Las actualizaciones de Mozilla Firefox en Windows eran exclusivamente para corregir vulnerabilidades que la empresa detectaba en su navegador web. Al dejar de recibir estos parches, navegar desde sistemas operativos obsoletos de Microsoft se vuelve más problemático. Aunque vaya a poder usarse la versión compatible, podría haber problemas de funcionamiento y ser más vulnerable a ciberataques.
Eso ya era posible por parte del software, que podía presentar exploits que los ciberatacantes aprovechaban para acceder a los PCs. Sin embargo, las correcciones de Mozilla hacían la navegación más segura (aunque no infalible). Al dejar de dar más soporte, se suman nuevos riesgos. Los expertos en ciberseguridad recomendaban pasarse a Windows 11 (o a Windows 10 en su defecto) tras el fin del soporte a Windows 7 y 8.1, pero con la despedida de las actualizaciones de Firefox, hay más motivos para hacerlo.
Cabe señalar que Supermium, un proyecto derivado de Chromium, sigue disponible para Windows XP y versiones posteriores. No obstante, los parches de seguridad que recibe no son tan frecuentes como los que ofrecía Mozilla Firefox o los que pueden ofrecer las versiones estándar de Chrome.
¿Por qué Firefox deja de recibir actualizaciones?
La página de soporte de Mozilla Firefox explica que dejarán de brindar soporte en los sistemas operativos obsoletos de Windows porque suponía un coste extra para la marca, sin garantizar del todo la ciberseguridad de sus consumidores:
«Los sistemas operativos sin soporte no reciben actualizaciones de seguridad y presentan vulnerabilidades conocidas. Sin el soporte oficial de Microsoft, mantener Firefox para sistemas operativos obsoletos resulta costoso para Mozilla y riesgoso para los usuarios«.
De momento, siguen ofreciendo actualizaciones en Windows 10, pese al fin del soporte oficial por parte de Microsoft, porque continúa recibiendo correcciones de ciberseguridad. Pero teniendo en cuenta las palabras de la página de soporte, es posible que, a medida que cambie este asunto, Mozilla Firefox también quede obsoleto en la segunda versión más utilizada del sistema operativo más instalado a nivel mundial en ordenadores.
Si tu PC es antiguo, mejor pasa a Linux
Si tu ordenador es viejo y no cumple con los requisitos para instalar nuevas versiones recientes, como Windows 11, es mejor pasarse a Linux en lugar de seguir usando una versión obsoleta. Continuar utilizando Windows 7 y 8.1, sobre todo tras el fin del soporte de Firefox, supone riesgos de seguridad y esta alternativa de código abierto es lo más razonable.
Algunas distribuciones, como Linux Mint, Ubuntu o Zorin OS, están diseñadas para funcionar en equipos antiguos. Estas tienen versiones ligeras que consumen menos recursos que Windows, por lo que no es necesario tener TPM 2.0, un procesador moderno ni otros requisitos de hardware más específicos. En muchos casos, basta con contar con una memoria RAM de 4G.
Además, Linux ofrece soporte de seguridad durante años, por lo que no deberás preocuparte por quedarte sin actualizaciones ni correcciones. Para tareas cotidianas, como navegar, ver vídeos, realizar gestiones online y demás, la experiencia de Linux es suficiente.
