Los contenidos en 4K serán los primeros en justificar la necesidad de la fibra óptica

La llegada a Internet de los contenidos en resolución 4K será uno de los primeros justificantes de la necesidad del despliegue de redes de nueva generación como la fibra óptica. Por suerte, en España los operadores ya han mostrado su apuesta de futuro y en esta ocasión no estaremos a la cola para poder disfrutar con calidad de los contenidos que están por llegar.

Son varias las voces que alguna ocasión han advertido que no son necesarias conexiones de alta velocidad y que el gasto en redes NGA como la fibra óptica o el LTE es un derroche innecesario. Su excusa es que hasta el momento no existen servicios en Internet que demanden este tipo de conexiones, pero se empiezan a atisbar algunos contenidos que tiran por tierra una teoría muchas veces sostenida por aquellos que creen que un acceso a la Red solo sirve para «piratear» películas.

Dejando de lado este discurso rancio y sin apenas argumentos, nos encontramos en la llegada de los contenidos 4K como la primera gran demanda de mejores conexiones. El ejemplo más actual es del de Video Unlimited 4K, un nuevo servicio de Sony consistente en un videoclub online con 70 títulos a resolución 4K y que antes de finales de año llegarán a los 100 contenidos entre películas y series.

La calidad de imagen y sonido que se ofrece en este formato es impresionante, pero también lo son los requisitos para disfrutar de los mismos. Aparte de solo funcionar en los equipos 4K de la compañía nipona ya sean reproductores o televisores 4K y de estar disponible únicamente en EEUU, exige un ancho de banda muy amplio para poder realizar el streaming. Se calcula que cada película puede ocupar entre 40 y 60 GB, más del doble que un título en Blu-ray. Esto provoca la imposibilidad de emplear una conexión media de ADSL de 10 megas, ya que la simple descarga de una película podría llevar hasta 20 horas, por lo que ha de descartarse este tipo de conexiones para el 4K.

No obstante, este servicio parece llegar demasiado pronto si tenemos en cuenta las posibilidades de la red y los costes de la distribución en este formato. Hasta 30 dólares tendrán que pagar quienes quieran comprar una película en dicha resolución, mientras que el alquiler irá de los 4 a los 8 dólares.

En cualquier caso, evidencia lo que está por llegar a Internet. Se espera que a medio plazo este formato sea el elegido para múltiples contenidos e irremediablemente hará falta tener conexiones de fibra óptica para poder disfrutarlos. Los operadores han mostrado recientemente sus apuestas en los despliegues FTTH futuros, por lo que parece que España no quedará esta vez rezagada en lo que a infraestructuras de Internet se refiere.