Vodafone pagará 3.000 euros a una clienta incluida por error en un fichero de morosos

Vodafone tendrá que pagar 3.000 euros a una usuaria a quien incluyó por error en una lista de morosos. Una sentencia anterior había admitido que la clienta no debía nada al operador, pero a pesar de ello la compañía le exigía el pago de algo más de 68 euros, por lo que ahora ha sido condenada.

Aunque se dan con cuentagotas, volvemos a conocer una condena a una compañía de telecomunicaciones en nuestro país por el trato a sus clientes. Como hemos visto en los últimos años el grupo formado por los operadores acapara la mayor parte de las reclamaciones por parte de los usuarios, que en muchas ocasiones se sienten indefensos por la impunidad con la que actúan estas empresas. Cobros por servicios no solicitados o llamadas no realizadas, publicidad engañosa o mala atención al cliente son solo algunas de las quejas que se dan a menudo entre los clientes.

En este caso hemos conocido la condena a una de las compañías por lo que un juez ha reconocido como «intromisión ilegítima de la demandada en el honor a la demandante». Según leemos en Diario de Información, Vodafone tendrá que pagar 3.000 euros a una ciudadana de Elche por daños y perjuicios. El caso se remonta a años atrás, cuando presentó una demanda de juicio verbal contra el operador en el que se le condenó al pago de 68,69 euros.

Notificada esta sentencia en diciembre de 2010, el operador siguió reclamando insistentemente esta cantidad en concepto de deuda. En junio de 2011 la compañía llegó a incluir a la ilicitana en un fichero de morosos, lo que provocó que el crédito en su tarjeta disminuyera de 3.000 a 600 euros. Esto llevó a la demandante a pagar la supuesta deuda con la compañía pero decidió seguir adelante con el pleito para ser dada de baja en este registro.

El siguiente paso fue solicitar ante el juzgado una indemnización de 10.000 euros por intromisión ilegítima en su honor así como la devolución del importe de la factura, dado que aunque existía una sentencia firme se le incluyó en el registro de morosos habiendo pasado medio año desde la notificación. Con estos antecedentes ha sido ahora el juzgado de Primera Instancia número 1 el que ha acabado condenando al operador por una cantidad algo menor (3.000 euros y la susodicha factura) a la que exigía la clienta.

El caso demuestra cómo poco a poco los usuarios ganan batallas frente a las compañías, aunque por desgracia aún falta mucho camino por recorrer en este sentido. El proceso sigue siendo lento y de hecho las Juntas de Arbitraje de Consumo se encuentran colapsadas por las quejas de los usuarios contra los operadores.