Las malas ventas de Wii U agravan la crisis en Nintendo

Las malas ventas de Wii U agravan la crisis en Nintendo

Redacción

Nintendo no logra poner freno a la situación negativa por la que atraviesa. El gigante japonés suma su tercer año consecutivo de pérdidas, lo que deja en una situación muy comprometida a su presidente, Satoru Iwata, quien podría abandonar el cargo en el próximo mes de junio.

El que fuese uno de los referentes en el mercado de los videojuegos sigue su particular declive sin que vea la ansiada luz al final del túnel. El último año fiscal, en el que la compañía tuvo unas pérdidas de 244 millones de euros, solo ha servido para agravar su situación, puesto que se trata del tercer año con cuentas en números rojos.

new-super-marioEsto ha provocado que la confianza de los inversores en el presidente de la firma se haya reducido a pasos agigantados. En 2011 contaba con la valoración positiva del 92,89% de éstos. Dos años después apenas superaba el 77% y será en junio cuando vuelvan a mostrar su opinión al respecto. Un porcentaje mucho más reducido podría impulsar el relevo en la dirección de la compañía.

Las pobres ventas de la última apuesta de Nintendo en el sector de las consolas domésticas explican en gran parte el momento por el que atraviesa la compañía. Wii U ha estado muy lejos de lo esperado en el momento de su presentación, atrayendo a muy pocos usuarios. En concreto, a fecha de 22 de marzo según los datos de VGChartz, sus ventas eran de 5,9 millones de consolas y 22 millones de juegos.

Las expectativas eran mucho más altas pero la Gran N no ha sabido encontrar la fórmula del éxito con la consola lanzada a finales de 2012. Una línea de juegos repetitiva a base de sus manidos clásicos, el escaso apoyo por parte de otras desarrolladores o el precio del dispositivo han sido algunos factores que han propiciado el poco interés en Wii U.

La necesidad de un cambio de estrategia

Por ahora solo Nintendo 3DS consigue un nivel de ventas sólido. La portátil ya ha superado los 43 millones de unidades vendidas (y 130 millones de juegos) y semana tras semana aumenta sus cifras. No obstante, no es suficiente para salvar la situación de la compañía, que debe plantearse alternativas a corto plazo para sobrevivir. Por ahora solo anunció un salto al sector móvil, aunque la apuesta navega en la indefinición. Otra opción que ha sonado con fuerza es el posible lanzamiento de una nueva Wii U mucho más potente capaz de plantar cara a PlayStation 4 y Xbox One. El próximo mes de junio, con el E3 de Los Ángeles como telón de fondo, podría haber novedades al respecto.