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Netflix lleva años subiendo los precios, impidiendo compartir cuentas libremente y buscando nuevas formas de obtener ingresos de sus suscriptores. El problema es que todo eso parecía buena idea hasta que se ha pegado un batacazo en bolsa en lo que llevamos de 2026. Además, un informe interno desvelado por Bloomberg apunta a una tendencia que preocupa a los máximos responsables y es que sus propios usuarios están dedicando menos tiempo a ver series y películas y entran en la plataforma menos días al mes que hace un par de años.
La información llega en un momento especialmente delicado. Netflix ha perdido aproximadamente el 42 % de su valor por acción en un año, acaba de anunciar el despido de cerca de 1.000 empleados y ha cambiado a los responsables de su estrategia de contenidos.
Mientras tanto, en España deberíamos pagar 21,99 euros al mes por el Plan Premium tras la enésima subida de precios que se produjo en abril. Netflix sigue ganando dinero gracias a estos movimientos, pero sus usuarios cada vez están más cansados, son menos fieles y lo utilizan con menos frecuencia que antes.
Netflix descubre que sus usuarios entran menos y ven menos contenido
La investigación publicada por Bloomberg el 25 de octubre pone el foco en el tiempo que sus clientes dedican realmente al servicio. Según esas fuentes, los suscriptores de Netflix abren la aplicación menos días al mes que hace un par de años y cada uno dedica menos tiempo a ver contenidos.
Esto se identifica mediante el indicador qualified play days (QPD), traducible como días de reproducción cualificados. El dato contrasta con que Netflix haya conseguido aumentar ingresos y atraer nuevos clientes.
El descenso comenzó después de las restricciones al uso compartido de cuentas introducidas a partir de 2022. La dirección de Netflix consideró que sería algo temporal y que las aguas volverían a su cauce. Cuatro años después, esa tendencia no ha frenado y ha continuado.
Netflix ha perdido más de 200.000 millones de dólares de valor bursátil en un año
Pero es que los problemas con los usuarios no son lo único que preocupa a Netflix. Hace un año, la plataforma de streaming cerraba su sesión en bolsa con un precio por acción de 109,46 dólares. Un año después, la sesión ha cerrado en 63,90 dólares. Esto supone una caída aproximada del 41,6 %.
La capitalización bursátil de Netflix era de unos 463.800 millones de dólares el 27 de octubre de 2025. Al cierre del 26 de octubre de 2026 se situaba cerca de los 262.400 millones. La diferencia supera los 201.000 millones de dólares de valor de mercado en aproximadamente un año.
Lo más preocupante de todo es que la caída no llega después de un mal ejercicio. Netflix sigue siendo una compañía rentable a nivel financiero, pero Wall Street está empezando a cuestionar cuánto puede continuar creciendo y si sus clientes seguirán pagando tarifas cada vez más elevadas.
Por si fuera poco, el 14 de octubre se anunció el despido de aproximadamente 1.000 puestos de trabajo, cerca del 6 % de su plantilla. Se trata de su mayor ajuste de personal desde 2022.
El catálogo empieza a ser un problema: faltan grandes éxitos capaces de retener al público
Tener miles de películas y series disponibles no garantiza que los espectadores encuentren algo que les apetezca ver. La realidad es que son varios los motivos que explican la caída de Netflix.
Sin ir más lejos, tenemos el aumento de la competencia, pero tampoco podemos olvidarnos que cada vez ofrecen una programación de menos calidad. Antes escuchabas a cualquier persona hablar de que quería ver algo en Netflix, eso ahora raramente sucede.
Por si fuera poco, han maltratado a sus usuarios con cambios para su propio beneficio. Nadie cuestiona que una empresa tenga que ganar dinero y proteger su trabajo, pero Netflix ha encadenado muchas decisiones contrarias a la voluntad de sus clientes. No podemos dejar de mencionar el fin de las cuentas compartidas o las subidas de precio que se producen casi de forma habitual todos los años.
