Mientras la maquinaria publicitaria a nivel global centraba todos sus esfuerzos en promocionar el esperadísimo regreso de superproducciones millonarias como la segunda temporada del live-action de One Piece o Los Bridgerton, el público ha dado la espalda a los grandes presupuestos para coronar a una producción infinitamente más humilde.
En los últimos años, sobre todo a raíz del fenómeno que supuso Jeffrey Dahmer, los documentales y series basadas en true crime, es decir, en crímenes reales, están popularizándose a un ritmo de vértigo. Sin embargo, lo que está ocurriendo esta semana en España rompe con todos los esquemas. Una pequeña producción local se ha colado entre los contenidos más vistos y comentados del momento, demostrando que para atrapar al espectador no hacen falta dragones ni efectos especiales.
Hablamos de El asesino de TikTok, el nuevo fenómeno de Netflix que te mantendrá pegado al sofá.
Caso Esther Estepa
El éxito de este documental está en la crudeza de los hechos que relata. Dirigida con pulso firme por el cineasta Héctor Muniente, la miniserie nos traslada al año 2023 para reconstruir la misteriosa desaparición de Esther Estepa. Esta mujer de 42 años, residente en la localidad valenciana de Gandía, se esfumó sin dejar rastro justo después de anunciar a su círculo más íntimo que tenía planeado realizar un viaje a Buenos Aires. A partir de ese momento, su familia inició una búsqueda a la desesperada.
@netflixes Este es el caso de ElAsesinoDeTiktok. Ya disponible.
A medida que avanzaba la investigación policial, los indicios comenzaron a dibujar un perfil criminal completamente inesperado que apuntaba directamente a José Jurado Montilla. Este individuo no era un completo desconocido, ya que de hecho gozaba de cierta popularidad en las redes sociales operando bajo el inquietante seudónimo de «Dinamita Montilla».
Lo que verdaderamente hiela la sangre de este caso, y el motivo por el cual el documental se está haciendo tan famoso, es el cinismo del principal sospechoso. Lejos de esconderse, Montilla utilizó su altavoz en TikTok para participar activamente en la conversación pública sobre la desaparición de Esther. El presunto asesino publicaba vídeos dirigidos a sus seguidores en los que aseguraba conocer a la víctima, fingía empatía y pedía públicamente justicia para que se resolviera el caso.
El tráiler oficial publicado por Netflix España en TikTok acumula ya miles de visualizaciones, reflejando el interés del público por el caso:
Precisamente por ahí se está logrando tanta conexión, ya que esta macabra utilización de las redes sociales es un reflejo de los tiempos modernos que ha fascinado a todos los espectadores. El documental detalla magistralmente cómo esos mismos vídeos de TikTok, cargados de narcisismo y falsa preocupación, acabaron convirtiéndose en piezas clave de la investigación policial y en pruebas fundamentales para que los peritos pudieran reconstruir la línea temporal de lo ocurrido.
Solo dos episodios
Más allá del morbo inherente a la crónica negra, lo que más está viralizando la serie es precisamente su formato reducido de tan solo 2 episodios. Eso, como es obvio, hace que El asesino de TikTok no requiera más que un rato para verla en su totalidad, por lo que mucha más gente le da una oportunidad.
Los espectadores están cada vez más cansados de comprometerse con series de diez episodios de una hora que alargan artificialmente la trama con tramas de relleno. Esta miniserie documental hace exactamente lo contrario. Está estructurada en tan solo dos episodios, siendo el primero de 39 minutos y el segundo de 54.
Esta duración total, que apenas supera la hora y media, equivale a la de una película convencional. Permite ver la historia completa en una sola sesión de sofá, manta y palomitas, combinando a la perfección un ritmo trepidante, material de archivo inédito, desgarradoras entrevistas a los afectados y detalladas reconstrucciones. Un cóctel directo al grano que ha demostrado ser la fórmula perfecta para reinar en el catálogo de Netflix.
