Durante los últimos años, la batalla por la audiencia en Nochevieja, para la previa y las uvas, estaba marcada por quién quería ver el vestido de Cristina Pedroche y quién no. Pero la última noche del 2025 el panorama cambió, en lo que fue un punto de inflexión total en la televisión pública española.
Contra todo pronóstico y rompiendo la tendencia de la última década, Radio Televisión Española (RTVE) ha dado un golpe sobre la mesa, recuperando su hegemonía con una autoridad aplastante y firmando unos datos de audiencia que no se recordaban desde hace más de diez años.
La nostalgia, la música y una apuesta por caras amables y queridas por el gran público han obrado el milagro, haciendo que pasen por encima de la competencia en todas las franjas horarias del último día del año, desde la mañana hasta la madrugada.
Según los datos de audiencia, La 1 de TVE cerró el día de Nochevieja con una cuota de pantalla media del 20,5 %, su mejor registro diario desde el año 2011. Pero el verdadero aluvión de espectadores llegó con las uvas, cuando millones de españoles decidieron volver a la cadena de siempre para despedir el año, dando la espalda a una competencia que parecía haber encontrado la fórmula hace unos años.
7 millones de espectadores y un 43,5 % de share
El momento de la verdad, el de las doce uvas, fue el que dictó sentencia. La retransmisión de las Campanadas en RTVE ha pulverizado los audímetros, y en el momento exacto de las 00:00 horas, cuando los cuartos daban paso a las campanas principales, el ente público registró una cuota de pantalla del 43,4 %, congregando a 7 millones de espectadores frente al televisor.
Para poner estas cifras en contexto, es una diferencia abismal con respecto al resto de canales. La cadena pública ha superado a su competencia directa (Antena 3 en los últimos años) en casi 13 puntos de diferencia. Este dato supone un cambio de ciclo evidente: la audiencia ha premiado la tradición mejorada y renovada frente al espectáculo de la incógnita sobre el popular vestido, que parece que ya no despierta mucho interés.
El programa especial de las campanadas, conducido este año por la inédita y carismática pareja formada por Chenoa y los dos miembros de Estopa, logró una media del 40,6 % de share en su emisión simultánea en los canales de RTVE (con un 34% correspondiendo exclusivamente a La 1). Tal y como señalan los informes de audiencia, es el mejor dato de unas campanadas en la pública desde 2015. La química entre la cantante y el dúo de Cornellà, sumada a un tono desenfadado y cercano, ha logrado reconectar con un público que buscaba naturalidad para entrar en 2026.
José Mota y la música: la estrategia perfecta
El clásico de la noche, José Mota, volvió a demostrar que es el rey indiscutible del humor en España, con su particular cita de fin de año, donde siempre parece sacar su mejor repertorio. El capítulo especial, titulado El juego del camelar, con alusión a la popular serie de Netflix, se disparó hasta un impresionante 34,6 % de cuota de pantalla.
Este dato no solo es estratosférico para los tiempos que corren en la televisión, sino porque supone una subida de casi 3 puntos respecto a 2024. Mota sigue reuniendo a familias enteras frente a la TV con su sátira política y social, sirviendo de antesala perfecta para arrastrar entre carcajadas a la audiencia hacia las uvas.
| Cadena | Share de Pantalla (00:00h) | Espectadores (00:00h) | Variación vs 2024 (Share) |
|---|---|---|---|
| La 1 (RTVE) | 36,3% | 5.823.000 | +3,7 puntos |
| Antena 3 | 24,1% | 3.871.000 | -8,5 puntos |
| Diferencia | +12,2 puntos | +1.952.000 | - |
Antes del humor, la emoción también jugó su papel. El resumen del año de los servicios informativos, con la inconfundible narrativa de Carlos del Amor, logró un 21,6 % en pleno prime time, mejorando también en casi 3 puntos los datos del año anterior. La cadena pública logró lo más difícil en televisión: que el espectador no cambiara de canal en ninguna pausa.
La música fue la sentencia
Tras las campanadas, el estreno del formato La Casa de la Música arrasó con un brutal 39 % de cuota, mientras que la tradicional gala Feliz 2026 mantuvo el tipo con un enorme 32 %, mejorando en más de 2 puntos su marca anterior.
En Canarias, la situación fue mejor de lo esperado, ya que allí se suelen ver menos, sobre todo por el cambio horario y un formato que no está preparado para ser visto con una hora de diferencia. En este archipiélago lograron un espectacular 30,7 %, dos puntos más que el año pasado.
