Los smartphones Android son, en esencia, pequeños ordenadores ultrapotentes que vienen equipados con procesadores de gama de escritorio, memorias rápidas y módems gigabit. Sin embargo, toda esta potencia se ve a menudo estrangulada por un único puerto USB-C. Para la gran mayoría de la gente, esto es suficiente, pero para muchos otros, esto es una limitación importante.
Sobre todo si trabajas con fotografías o si usas tu móvil para almacenar archivos y moverlos de un lugar a otro, notarás que este único puerto limita mucho tu flujo de trabajo. Pero la buena noticia es que hay varias maneras de multiplicar las conexiones del terminal y añadir todos los puertos que el fabricante no quiso poner.
El hub USB-C es la clave
La solución pasa por acoplarle un hub USB-C a nuestro móvil. Este adaptador multipuerto se conecta al puerto de carga del terminal y ofrece una serie de conexiones de todo tipo, como lectores de tarjetas y mucho más.
Al añadirle uno de estos dispositivos a tu teléfono, le estarás dando una serie de posibilidades que de fábrica no tenía. Si estás pensando en comprar uno, estos son los diferentes puertos que podría tener:
- Puertos USB-A. Es el estándar USB de toda la vida, y es necesario para conectar pendrives, ratones, impresoras o teclados que todavía no han dado el salto al USB-C.
- Ranura para tarjetas microSD. Es especialmente útil si quieres que tu móvil lea los archivos que grabas con tu cámara de fotos, tu GoPro o tu dron.
- Puertos USB-C. Te mantendrán conectado con los dispositivos modernos. Son el nuevo estándar.
- Salida de vídeo (HDMI o DisplayPort): Es el puerto que necesitas si quieres conectar tu móvil a un monitor o a una televisión.
Convierte tu móvil en un portátil
Con un hub USB-C que cuenta con todas estas conexiones, en mayor o menor número, estarás convirtiendo tu dispositivo móvil en prácticamente un ordenador que llevar siempre contigo. Y si además tiene funciones como el Samsung DeX, Motorola Ready For o el modo escritorio nativo de Android, será un portátil en tu bolsillo.
Podrás conectarle un monitor externo, un teclado y un ratón y ponerte a trabajar. Y todo a través del hub USB que llevamos todo el artículo mencionando, porque ahí está la clave. Para estas funciones que consumen mucha energía (como el vídeo y varios periféricos), es esencial que el hub cuente con una característica llamada Suministro de Energía Pass-through (Power Delivery o PD). Esto te permitirá enchufar el cargador del teléfono al hub, que a su vez alimenta tanto el móvil como todos los accesorios conectados de forma simultánea.
Hubs USB-C según el tipo de usuario
Hay varios tipos:
Hubs magnéticos
Si tu teléfono cuenta con carga magnética integrada (como algunos modelos de Pixel o si usas una funda compatible con MagSafe), puedes optar por los hubs magnéticos.
Estos accesorios se adhieren a la parte trasera del teléfono y se conectan mediante un cable USB-C corto y flexible. La ventaja de este diseño es que reduce la presión sobre el puerto USB-C del teléfono.
Hubs compactos
Son idénticos a los tradicionales pero carecen de cable y tienen un tamaño mucho más compacto. Se acoplan en la parte baja del terminal, por lo que no cuelgan ni molestan.
