Llevamos meses leyendo noticias y escuchando rumores sobre la crisis de las memoria RAM como consecuencia de la fuerte demanda de la Inteligencia Artificial. Sin embargo, es ahora cuando nos encontramos ante una de las primeras consecuencias: el retraso de las principales videoconsolas.
Los principales fabricantes tecnológicos se están encontrando con un importante problema durante los últimos meses: la escasez de chips de memorias RAM que está impidiendo satisfacer la demanda del mercado. Un escenario que ha provocado que estos consumibles hayan multiplicado sus precios con respecto a las tarifas que tenían apenas unos meses atrás. Una situación que afecta a todo tipo de industrias: desde la del automóvil hasta la de los smartphones. Pasando por, cómo no, la de las videoconsolas.
Pese a que existen muchas razones que explican esta compleja situación, hay una que destaca por encima del resto: la fuerte demanda que obligan a asumir los centros de datos de la Inteligencia Artificial, con Alphabet (Google) y OpenAI (ChatGPT), como dos de los grandes protagonistas.
Los precios de los semiconductores están creciendo a un ritmo nunca visto hasta ahora
Según informan desde Bloomberg, los picos de demanda son tan fuertes que incluso cuando los precios se disparan, las memorias y el resto de semiconductores continúan agotándose. Antes, incluso, de que las principales empresas de la IA pongan en marcha la construcción de sus centros de datos, lo que demuestra el interés por hacerse con todas las unidades posibles para poder aprovecharlas en el futuro.
Yang Yuanqing, el CEO de Lenovo Group Ltd., explicaba en declaraciones recogidas por el mismo medio citado previamente que las diferencias existentes entre la oferta y la demanda no tienen una pronta solución. De hecho, argumenta que la crisis en la que nos encontramos en la actualidad va a durar el resto del año, como mínimo. Aunque deja la puerta abierta a que se pueda alargar más allá de ese punto. Una de las principales víctimas que ya ha alertado de la situación es Sony, que valora la opción de retrasar el lanzamiento de su próxima consola hasta 2028 o 2029.
La próxima PlayStation podría no llegar hasta el final de la década
Sony está explorando la idea de retrasar el lanzamiento de la nueva PlayStation hasta 2028 o 2029, según afirman fuentes cercanas de la compañía. Una situación que tendría un importante impacto para la compañía, que acostumbra a mantener un ciclo de renovación de sus productos lo suficientemente planificado como para que sus clientes siempre estén dispuestos a comprar las nuevas versiones que lanza en el mercado. Sin embargo, Sony no ha sido la única.
Nintendo no contempla modificar su calendario de lanzamientos, pero propone una alternativa peor: subir el precio de la Switch 2 durante este mismo. Una información que no ha sido confirmada por parte de la firma, pero que supondría un duro revés para todos aquellos que están valorando la opción de llevar a cabo la compra.
Fabricantes como Samsung, según informa el medio, han decidido revisar sus contratos de suministro de memorias trimestralmente, en vez de anualmente, como era normal hasta este momento.
De momento, nadie sabe cuál será el futuro y si la demanda se podrá estabilizar en algún momento. Sin embargo, todo parece indicar que nos enfrentamos a una de las mayores crisis que han sacudido al sector de la electrónica durante los últimos años. De momento, solo queda tener paciencia para conocer hacia dónde evoluciona y cuál será el impacto final que esta situación tendrá en el cliente final.
