Durante las últimas semanas se ha hablado mucho de la escasez de memorias RAM, lo que podría suponer un aumento de precios en muchos dispositivos, así como la falta de stock de otros, debido a que, la única forma de producirlos, es aumentar su coste.
Lo hemos visto en las Steam Deck, las cuales no están disponibles actualmente para comprar, ya que Valve, la empresa fabricante, no puede asumir el coste de los componentes, y está esperando una llegada de stock más económico. Esto podría ir viéndose en más empresas.
Aumento de precio por falta de RAM
La situación actual con la memoria RAM empieza a notarse más de lo que muchos pensaban. No estamos hablando solo de un componente que interese a quienes montan su propio ordenador, sino de una pieza básica que está presente en casi todos los dispositivos que usamos cada día. Cuando falta, todo se complica.
Si a los fabricantes les cuesta más conseguir memoria, fabricar móviles, portátiles o consolas también se vuelve más caro. Y aunque las marcas intenten aguantar el tipo, lo normal es que ese aumento termine reflejándose en el precio final o en menos unidades disponibles. No es algo que pase de un día para otro, pero poco a poco el mercado lo va notando.
Lo interesante es que no se trata solo de rumores o suposiciones. Desde Phison (uno de los principales fabricantes de memoria), su propio CEO ha reconocido que la fuerte demanda, especialmente por parte del sector de la inteligencia artificial y los centros de datos, está presionando la producción. Esto significa que gran parte de la capacidad disponible se está destinando a servidores y sistemas avanzados, dejando menos margen para productos de consumo.
Y aquí está la clave: aumentar la producción no es tan sencillo. Las fábricas de chips no se amplían en cuestión de semanas. Requieren inversiones enormes, maquinaria muy específica y meses (o años) de planificación. Mientras tanto, la demanda sigue creciendo porque cada vez usamos dispositivos más potentes y con más memoria.
Para el usuario medio, el resultado puede ser bastante simple: precios más altos, menos ofertas atractivas o dificultades para encontrar determinados modelos. También quienes quieran actualizar su PC podrían notar que los módulos de RAM ya no cuestan lo mismo que hace unos meses.
En definitiva, cuando un componente tan importante (pues lo lleva todo producto tecnológico) escasea y los propios directivos del sector reconocen la presión que existe, queda claro que no es una situación puntual. Puede que tarde en estabilizarse, y hasta entonces, el mercado tecnológico tendrá que adaptarse. Según el propio Pan Jiancheng, (CEO de Phison), esto podría durar hasta 2030, por lo que no es algo puntual que podamos soportar aguantando un poco más para renovar nuestros equipos, sino que acabará pillándonos la ola, y tendremos que comprar un móvil, TV box, consola, o cualquier dispositivo, más caro de lo que está hoy en día con el mismo hardware, algo bastante ilógico estando acostumbrados a que, cada año, la tecnología va a mejor, y no se mantiene con subidas por el mismo producto.
